Panama
Con su arrollador triunfo en las elecciones del domingo, que contrasta con victorias de la izquierda en el hemisferio, el derechista Ricardo Martinelli no tendría excusas para impulsar el cambio que pregonó en la campaña electoral: su coalición alcanzó un amplio respaldo y todo indica que controlará el legislativo.
El empresario, multimillonario de 57 años y que encabezó la Alianza por el Cambio, ganó contundentemente a la izquierdista Balbina Herrera, de una coalición encabezada por el Partido Revolucionario Democrático (PRD), del presidente Martín Torrijos.
Martinelli contaba con el 60.3% (886,271 votos), Herrera con el 37.3% (548,602) y el ex presidente Guillermo Endara con el 2.3% (34,539), tras escrutarse el 91% de las mesas de votación y el 92% de los electores.
La alianza opositora también se aseguraba de momento la mayoría en las elecciones a la Asamblea Nacional, al adjudicarse 37 curules, contra 22 de la coalición del PRD, uno de Vanguardia Moral de la Patria, de Endara, y dos surgidos por la libre postulación, quedando por definirse nueve diputados. El presidente electo logró entonces el "tsunami" de votos que anticipó, pero ahora tiene el desafío de cumplir las enormes expectativas de un electorado que compró su oferta.
"Martinelli tiene un mandato claro y controlará la asamblea, por lo que si no hace el cambio es porque no quiere", sentenció el lunes a la prensa el dirigente obrero Mariano Mena.
Para el analista Raúl Leis, el empresario "tiene una amplia mayoría de votos que le otorga legitimidad y todas las energías suficientes para que pueda impulsar los cambios que motivó el voto hacia él. No hay excusas".
El impactante triunfo de la derecha contrastó con el patrón de elecciones en el hemisferio, donde predomina la izquierda, aunque Leis dice que en los comicios no se dio un debate ideológico, sino más bien que estuvo en juego para los panameños el cambio o la continuidad del PRD.