Sri Lanka
El Ejército de Sri Lanka declaró ayer su victoria definitiva en el conflicto que lo enfrentaba desde hace 26 años a los Tigres Tamiles y anunció la muerte de los principales jefes de esa guerrilla separatista, considerada hasta hace poco la más poderosa del mundo.
“La guerra terminó exitosamente”, dijo el secretario de Defensa, Gotabhaya Rajapakse, dirigiéndose a su hermano, el presidente Mahinda Rajapakse, en una ceremonia transmitida por televisión.
“Todas las operaciones militares llegaron a su fin con la captura del último reducto” rebelde, dijo poco antes en un comunicado el jefe del Ejército, el teniente general Sarath Fonseka.
“Declaramos todo el país libre de terrorismo”, afirmó. “Más de 250 cadáveres de terroristas están esparcidos en este último reducto”, agregó.
La declaración de victoria tuvo lugar poco después de que fuentes militares que pidieron el anonimato afirmasen que el líder supremo de los Tigres, Velupillai Prabhakaran, había muerto en la última ofensiva.
El Ministerio de Defensa afirmó que las tropas también mataron a los dos adjuntos de Prabhakaran: el jefe de la ex fuerza naval de los rebeldes tamiles -los “Sea Tigres” (tigres del mar)- conocido como Soosai, y el jefe de los servicios de inteligencia del LTTE, Pottu Amman.
También murieron el hijo de 24 años de Prabhakaran, Charles Anthony, el líder del ala política del grupo B. Nadesan y el jefe de la Secretaría de Paz del LTTE, S. Puideevan.
Los guerrilleros
Al ser derrotados los Tigres Tamiles por el Ejército de Sri Lanka se ha puesto fin a uno de los conflictos étnicos más sangrientos del mundo y a una de las guerrillas más temidas y mejor organizadas del planeta.