Estados Unidos
Los republicanos están divididos en torno a qué tan duro critican a la jueza federal Sonia Sotomayor, y ahora estudian el tono que deberían usar en el próximo debate de confirmación a la que sería primera hispana y tercera mujer en la Corte Suprema.
Un número cada vez mayor de legisladores republicanos y analistas conservadores han criticado la estridente retórica usada por algunos miembros prominentes del partido para describir a Sotomayor. Algunos hasta han denunciado a grupos de derecha por emitir anuncios negativos sobre la nominada.
La división refleja la problemática a la que se enfrenta el partido minoritario frente a la elegida por el presidente Barack Obama para el puesto: no pueden derrotar a Sotomayor ni bloquear el voto final que la sentaría en la Corte Suprema, así que, ¿qué deberían hacer?
Republicanos como el locutor de radio Rush Limbaugh y el ex presidente de la cámara baja Newt Gingrich opinan que la respuesta es criticar a Sotomayor de forma agresiva.
Ambos han descrito esta semana a la jueza federal -hija de padres puertorriqueños y nacida y criada en Nueva York- como una “racista” por sus comentarios en el pasado sobre cómo su etnicidad influye en su papel como juez.
Limbaugh relacionó la elección de Sotomayor con nombrar al ex líder del Ku Klux Klan, David Duke, para el puesto. El Ku Klux Klan es un grupo supremacista de racistas blancos.
Otros líderes republicanos que reconocen los riesgos políticos que conlleva oponerse a una mujer hispana nombrada a la corte están luchando por cambiar los términos del debate.
El senador republicano John Cornyn, presidente del comité de campaña de su partido para el Senado, criticó con dureza el jueves a Limbaugh y a Gingrich.