El Salvador
Tras combatir en dos guerras civiles, con un saldo superior a los 100,000 muertos, la izquierda salvadoreña accede por primera vez al poder, paradójicamente por la vía electoral, y para celebrarlo la plana mayor de la izquierda latinoamericana la acompañará como testigo del hecho histórico.
La primera intentona fue en los años 30 del siglo pasado cuando una rebelión campesina se saldó con una masacre del dictador Maximiliano Hernández y en los años 80 y 90 del mismo siglo XX el guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) libró otra guerra civil contra gobiernos militares y civiles de derecha, que finalmente se saldó con un acuerdo de paz, pero que dejaron decenas de miles de muertos y desaparecidos.
Pero hoy el periodista Mauricio Funes, candidato de la izquierda e impulsado por el partido FMLN, asumirá el poder de manos del presidente Antonio Saca, luego de 20 años de gobiernos de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).
Funes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), ganó la elección presidencial del pasado 15 de marzo.
El FMLN dejó la lucha armada en 1992 con la firma de unos acuerdos de paz que
terminaron con 12 años de guerra civil y pasó de movimiento guerrillero a ser el principal partido político de oposición.
El ex periodista de 49 años asumirá para un período de cinco años, en reemplazo del presidente Tony Saca, de Arena, un ex comentarista deportivo de radio y televisión.
El vicepresidente será el ex comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén.
En su último mensaje a la nación, transmitido el domingo en cadena de radio, Saca expresó “todo el éxito del mundo” al nuevo gobierno.
“Nosotros nos retiramos a la empresa privada de donde venimos y estaremos pendientes de la vida política nacional”, señaló.
Iglesia
En tanto, el arzobispo de la capital, monseñor José Luis Escobar Alas, dijo en rueda de prensa que “lo que la Iglesia pide, igual que toda la sociedad, es que se establezca un gobierno verdaderamente en favor del bien común y que afronte de la mejor manera la crisis (económica internacional) que estamos viviendo”.
“Que haya la buena voluntad de parte de todos, no solo del Ejecutivo, sino también del Legislativo y también de los señores alcaldes, que hagamos el mejor esfuerzo”, señaló.
Funes ha prometido un “gobierno de unidad nacional” y con una “opción preferencial por los pobres”, inspirado por las palabras del arzobispo monseñor Óscar Arnulfo
Romero, asesinado de un balazo al corazón cuando oficiaba una misa el 24 de marzo de 1980.
Funes deberá enfrentar una sociedad polarizada y una economía en declive por la crisis financiera internacional, que lo obligarán a buscar acuerdos con los diferentes sectores del país.
Unos 1,200 soldados y policías patrullan desde el fin de semana el aeropuerto internacional, principales carreteras de la periferia de la capital, hoteles y el Centro de Ferias y Convenciones, donde se realizará la ceremonia de traspaso de mando, que se prevé iniciará alrededor de las 08:30 horas locales del lunes (14:30 GMT).
De periodista a presidente de El Salvador
Convertido en un fenómeno político y con una gran credibilidad entre la población por denunciar anomalías, el periodista Mauricio Funes decidió cambiar las cámaras de televisión por el ruedo electoral hasta ganar las elecciones presidenciales y llevar al poder a la guerrilla, que depuso las armas en 1992.
Funes, de 49 años, fue reportero de guerra y posteriormente conductor de un programa de entrevistas que abordaba temas controvertidos y acumulaba una gran popularidad, que lo llevó a recibir la oferta presidencial del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Desde que fue proclamado candidato encabezó todas las encuestas con una tendencia sostenida que ahora tiene al otrora grupo guerrillero convertido en el partido oficial tras alcanzar el poder por primera vez desde que depuso las armas y se incorporó al sistema político electoral en 1992.
Funes, que derrotó en las elecciones de marzo al candidato oficialista Rodrigo Ávila de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que gobierna El Salvador desde 1989, tomará posesión como presidente hoy lunes.
“He visto su pasión por la verdad, por la justicia, su valentía en ese papel de comunicador y siento que en esta nueva etapa de su vida mucha gente le ha visto con simpatía y esperanza”, dijo el obispo auxiliar de San Salvador, monseñor Gregorio Rosa Chávez.