México
Más de la mitad de los 141 niños y personal de la guardería de la ciudad mexicana de Hermosillo que se incendió el viernes pasado fueron víctimas del siniestro, incluidos 44 menores muertos y el resto con quemaduras o intoxicaciones, admitió este martes una fuente oficial.
"Hay un hecho, un resultado muy dramático: más de la mitad de los niños que se encontraban en la guadería resultaron lesionados o muertos", dijo a la emisora Televisa Abel Murrieta, procurador del estado de Sonora (noroeste), donde se ubica Hermosillo, al aludir a las precarias condiciones del inmueble.
Explicó que luego de que se determinó la causa probable del fuego, una falla en un sistema de enfriamiento de una bodega ubicada a un lado de la guardería, se deben investigar las causas de por qué el siniestro "se pasa con tanta facilidad, con tanta rapidez" al centro infantil.
"No solamente se trata de investigar dónde se inicia (el fuego), hay preguntas muy importantes (...) Tenemos que responder qué circunstancias llevaron a esta conflagración", añadió Murrieta.
Luego del fallecimiento de un menor la madrugada del lunes, la cifra de niños muertos pasó a 44 y los lesionados que siguen hospitalizados en centros especializados de Guadalajara (oeste) y en Sacramento (Estados Unidos) suman una docena.
Otra veintena de menores ya habrían sido dados de alta en días pasados, mientras que seis adultos, entre ellos maestras de la guardería, permanecen aún hospitalizadas, según recuentos de autoridades locales.
Tres de los 10 niños que fueron trasladados a un hospital de pediatría de la ciudad de Guadalajara (oeste) se encuentran en "condiciones críticas y su estado es de pronóstico reservado", informaron la noche del lunes directivos del centro de salud.
"Su estado de salud es grave y su pronóstico de vida es reservado, pues todos presentan quemaduras de segundo y tercer grados, con afectaciones entre el 33% hasta el 85% de la superficie de su piel", detalló el director del hospital, Jesús Arriaga Dávila.
Sobre las investigaciones en marcha, el procurador de Sonora explicó que los peritos que examinaron el lugar del siniestro encontraron que la guardería y una bodega contigua, parte de un mismo inmueble, compartían una misma división y la parte superior estaba conectada por una canaleta, lo que facililitó el paso del humo del incendio.
La mayoría de los niños murieron por intoxicación.
Otras fallas detectadas, añadió, es que los detectores de humo no estaban en el lugar indicado y no funcionaron y que sólo una de las puertas de emergencia pudo ser abierta y aún se debe determinar si su tamaño, ubicación y sistema de apertura es el indicado.
Explicó que además del trabajo de los peritos en incendios, la Procuraduría de Justicia de Sonora recaba ya las declaraciones del personal de la guardería y de testigos para esclarecer cómo se desarrollaron los hechos.
El testimonio de algunas maestras tendrá que esperar sin embargo, apuntó el procurador, ya que algunas siguen internadas y bajo tratamiento psicológico porque entre las víctimas figuran hijos de algunas docentes.
En medio del dolor por la muerte de 44 niños, en otra guardería de Hermosillo se produjo el lunes un cortocircuito que provocó pánico, por lo que fueron desalojados los 137 menores que estaban en ese momento sin que se registraran novedades.
La prensa mexicana también ha dedicado amplios espacios a cuestionar el permiso de funcionamiento, otorgado por el gubernamental Instituto del Seguro Social (IMSS), de esta guadería, cuyos propietarios estarían relacionados con gobernantes locales y federales.
Una de las propietarias tiene un lazo familiar con la esposa del presidente Felipe Calderón, Margarita Zavala, lo que fue reconocido el lunes por la primera dama mexicana durante una visita a los menores que son atendidos en un hospital de Guadalajara.
"La relación familiar nunca debe estar por encima de la ley", dijo Zavala al subrayar que no conoce personalmente a la mujer en cuestión.