Irán
El presidente Mahmud Ahmadinejad exigió ayer que su homólogo estadounidense Barack Obama deje de “interferir” en los asuntos de Irán, donde las fuerzas de seguridad impiden desde hace tres días las protestas contra su reelección.
Los dirigentes de la República Islámica acusaron en los últimos días de los disturbios a los países occidentales, y en especial a Estados Unidos y Gran Bretaña.
Ahmadinejad volvió a la carga, instando a Obama a dejar de “interferir” en los asuntos de su país.
“Espero que usted (Obama) evite interferir en los asuntos iraníes y exprese arrepentimiento de tal forma que el pueblo iraní sea informado de ello”, dijo el mandatario, citado por la agencia Fars.
Ahmadinejad afirmó que el lenguaje de Obama le recordaba al de su predecesor George W. Bush y que esto hacía peligrar la posibilidad de cualquier diálogo.
“¿Va a utilizar este lenguaje con Irán? Si ese es el caso, no habrá nada que hablar”, añadió.
Estados Unidos e Irán rompieron relaciones diplomáticas en 1979. Desde que llegó a la Casa Blanca en enero, Obama ha manifestado su deseo de reanudar el diálogo bilateral, pero la represión de las protestas post electorales lo llevó a elevar el tono frente a los dirigentes de la República Islámica.
La casa Blanca rechazó las acusaciones de Teherán.
Acusaciones
Las autoridades iraníes arrestaron a 70 profesores universitarios que se reunieron con el acosado líder opositor Mir Hossein Musavi, dijo ayer su cis dificultades crecientes que enfrenta, según una declaración incluida en su portal en Internet, Kalemeh.
Dijo que las autoridades tratan de aislarlo y denigrarlo en un intento de que retire su cuestionamiento a los resultados electorales.
Musavi dijo que no cederá. “No estoy dispuesto a dejar de exigir los derechos del pueblo iraní”, afirmó, y dijo que estaba dispuesto a demostrar fraude electoral.
El resultado oficial dio el 62.2% de los votos a Ahmadineyad y 33.75% a Musavi.
Pero Musavi y sus seguidores rechazaron los resultados y denunciaron un fraude masivo.
Una marcha de otra figura de la oposición, el candidato presidencial reformista Mahdi Karroubi, inicialmente fijada para ayer, fue aplazada por falta de autorización, un día después que efectivos de seguridad dispersaron a un pequeño grupo de manifestantes frente al parlamento iraní.
Se estima que las protestas han cobrado las vidas de más de 20 personas.
* Cumbre: Los países más industrializados y Rusia, sostendrán la cumbre del G-8 en Italia y el tema iraní estará en la agenda del mismo.
Ayatolá advierte de caída del gobierno
Peligro. El gran ayatolá iraní disidente Hosein Ali Montazeri advirtió ayer que si se siguen reprimiendo las manifestaciones pacíficas en Irán, podría provocar la caída del gobierno.
“Si el pueblo iraní no puede revindicar sus derechos legítimos en manifestaciones pacíficas y es reprimido, el aumento de la frustración podría eventualmente destruir los cimientos de cualquier gobierno, por muy fuerte que sea”, dijo el gran ayatolá en un comunicado.
Montazeri, cuyo rango es el más elevado en el clero chiíta iraní, llamó también a sus conciudadanos, que refutan la legitimidad de la reelección del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadinejad, a seguir adelante con el movimiento de protesta.
El gran ayatolá fue uno de los primeros en criticar fuertemente el poder y las elecciones presidenciales del 12 de junio.