Venezuela
La Asamblea Nacional (Parlamento) de Venezuela inició ayer un debate sobre una propuesta del gobierno para cambiar la normativa que controla actualmente la radiodifusión y sobre el futuro de unas 240 emisoras de radio, cuya concesión será revocada.
A los concesionarios de estas frecuencias les será abierto un proceso administrativo que pretende restituir al Estado sus licencias, ya que sus responsables no actualizaron sus datos en el plazo estipulado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).
“El plan del gobierno es llevarse por delante 240 emisoras, el año que viene otra parte y el año 2011 el resto”, dijo en la sesión ordinaria del martes el diputado opositor Ismael García, quien asegura que la estrategia tiene un fin “político”.
“Esas 240 emisoras serán ofertadas a consejos comunales”, sostuvo por su parte, el diputado Manuel Villalba, del oficialista Partido Socialista (PSUV, en el poder), tras asegurar que “no se trata de una persecución”.
El gobierno inició una “lucha contra el latifundio mediático” que tiene como fin la “democratización del espectro radioléctrico”, aseguró Diosdado Cabello, titular del ministerio de Obras Públicas y Vivienda, del que depende la Conatel.
Además de la revocatoria de esas 240 licencias, Cabello propuso al Parlamento limitar por ley la conformación de los circuitos radiales, es decir, de las asociaciones de emisoras locales que trabajan en conjunto para transmitir a todo el país.
Según el gobierno, esta medida -que permitiría tres emisoras por circuitos, conectadas media hora al día- impulsará la producción de espacios radiales locales.
En los últimos meses, el presidente Hugo Chávez intensificó sus críticas hacia la prensa privada, fundamentalmente contra el canal de televisión Globovisión, muy crítico con sus políticas, al que tildó de “terrorista” mediático y contra el que fueron abiertos varios procesos administrativos.
En mayo de 2007, la televisora RCTV, también privada y muy crítica con el gobierno de Chávez, salió del aire en señal abierta al expirar su licencia y negársele la renovación.
Globovisión
Tras el cierre de RCTV, ahora el turno se dirige a Globovisión, la cual ha sido sometida a presiones de la Fiscaía general y de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones. De esa manera el gobierno chavista tendría control de las emisoras televisivas, ya que la otra gran cadena se ha plegado y definió una línea informativa en consonancia con el gobierno de Caracas.
Para controlar Globovisión, el gobierno chavista inició una campaña primero contra el propietario de la emisora, Guillermo Zuloaga, y luego contra la empresa misma, para lo cual se valen de cualquier artificio legal.
Diosdado Cabello dijo que las sanciones administrativas “no han sido suficientes”.
Ahora debe ser investigada “por la vía de la ley orgánica de telecomunicaciones” que prevé castigos penales, dijo y admitió que la ofensiva de las instituciones del Estado contra la emisora se debe a un “tema de salud mental”.
Roselyn Daher, consultora de Conatel, dijo que analizarán si procede o no la revocación de la licencia de Globovisión.
Pagos
La televisora privada venezolana Globovisión pagó 4.1 millones de dólares al fisco, correspondiente a una multa de los años 2002 y 2003 que había aumentado por el paso de los años, con intereses y actualizaciones de la medida tributaria.
Globovisión protestó por el pago y “pidió la nulidad” de la resolución del Seniat, el organismo oficial de recaudación, explicó su consultora jurídica, Ana Cristina Núñez.
Otra multa de 767,441 dólares por el supuesto uso indebido de antenas para transmisiones en directo en 2003, todavía se resuelve ante el Tribunal Supremo de Justicia.
Organizaciones civiles y políticos opositores hicieron una campaña para recaudar fondos a fin de pagar la multa y que el medio independiente no sea clausurado.
* La cifra: 4.8 Millones de dólares debe pagar Globovisión por las diferentes multas aplicadas por el gobierno de Chávez.