Colombia
El gobierno colombiano recordó a autoridades locales de su país, a través de un comunicado, que las relaciones exteriores son de manejo exclusivo del presidente Alvaro Uribe, en alusión a la invitación que les cursó el presidente Hugo Chávez para tratar una crisis con Venezuela.
En una corta declaración de ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia, expedida al filo de la medianoche del viernes (05H00 GMT del sábado), el gobierno de Alvaro Uribe les recordó a los gobernadores y alcaldes de su país que no podrán llevar a cabo negociaciones con el mandatario venezolano.
"La Constitución Nacional es expresa: las relaciones exteriores son de exclusiva competencia del señor presidente de la República y el canciller y, por tanto, ningún funcionario de nivel nacional, departamental, municipal o local podrá adelantar gestión que viole este precepto constitucional", señaló.
El comunicado es una respuesta a la invitación que formuló Chávez a algunos alcaldes y gobernadores colombianos, en especial de la región limítrofe, para que iniciaran conversaciones con su gobierno a fin de conversar sobre alternativas de solución a la crisis diplomática entre ambas naciones.
"Vamos a 'desuribizar' el diálogo con Colombia", señaló el mandatario venezolano el jueves pasado tras haber sostenido en Caracas una conversación con el ex presidente colombiano Ernesto Samper (1994-1998) a quien le pidió que la ex canciller colombiana María Emma Mejía sirviera de mediadora en el diferendo de su gobierno con el de Alvaro Uribe.
Mejía, en declaraciones a periodistas el viernes, declinó el ofrecimiento de Chávez recordándole que las relaciones diplomáticas son dirigidas por Uribe y su canciller, Jaime Bermúdez.
Hace dos semanas, Chávez decidió retirar a su embajador en Colombia y suspender las relaciones debido al acuerdo en estudio mediante el cual Estados Unidos podría utilizar bases en territorio colombiano.
Sin embargo, la noche del viernes Chávez -al final de una reunión con la organización Colombianos por la Paz- ordenó el retorno a Bogotá de su embajador, a quien había llamado a consultas la semana pasada, en lo que podría ser el primer signo de una normalización de las relaciones.
Uribe emprendió esta semana una gira por varios países de la región para explicar el acuerdo con Estados Unidos, que permitirá a los estadounidenses usar siete bases militares en Colombia, algo que genera resistencia en los países del subcontinente, en especial en Venezuela, Ecuador y Bolivia.