Irán
Al menos 31 personas murieron ayer en el sudeste de Irán, en la frontera paquistaní, en el atentado que decapitó a la jefatura local de los Guardianes de la revolución, el ejército ideológico del régimen, según un nuevo balance citado por la agencia Isna.
El balance de este atentado suicida sin precedentes diverge, según las agencias de prensa iraníes: poco antes la agencia Mehr, citando "una fuente informada", había suministrado un balance de 49 muertos.
Entre las víctimas de este atentado suicida se encuentran siete jefes de los Guardianes, entre ellos "el general Nour Ali Shushtari, adjunto al comandante de la infantería de los Guardianes de la revolución, y el general Rajab Ali Mohammad Zadeh, comandante para Sistan-Baluchistan", precisó la agencia de noticias Fars.
Teherán denunció "un acto terrorista" y acusó a Estados Unidos de estar implicado en este ataque que, según un responsable del poder judicial, fue reivindicado por el grupo rebelde sunita Yundalá.
Estados Unidos condenó el atentado y negó toda participación en el ataque.
"Condenamos este acto terrorista y lamentamos la pérdida de vidas inocentes", declaró Ian Kelly, portavoz del departamento de Estado en un comunicado.
Las acusaciones contra Estados Unidos se producen en vísperas del encuentro que deben sostener el lunes en Viena expertos iraníes, franceses, rusos y estadounidenses para tratar acerca del programa nuclear de Irán.
Del otro lado, Irán convocó al encargado de negocios de Pakistán en Teherán para protestar contra la utilización del territorio paquistaní por "los terroristas", según la agencia Isna.
"Nos hemos enterado de que ciertos agentes en Pakistán cooperaban con los principales responsables (del atentado) y consideramos que es nuestro derecho reclamar a esos criminales", declaró por su lado el presidente Mahmud Ahmadinejad, quien pidió a Islamabad detener sin tardar a esas personas.
También advirtió que "los criminales recibirán muy pronto una respuesta".
Aplastante
El comandante de las tropas de los Guardianes de la Revolución, general Mohammad Pakpur, prometió igualmente una respuesta "aplastante" a los rebeldes sunitas del movimiento Yundalá, anunció la agencia Fars.
"Los Guardianes de la revolución responderán de manera severa y aplastante a este grupúsculo para que no pueda nunca más atreverse a tales acciones en el país", declaró el general Pakpur, citado por la agencia de prensa.
El atentado se produjo a las 08H00 locales (04H30 GMT) en la ciudad de Pishin, en la frontera con Pakistán, cuando los comandantes de las Guardianes de la Revolución participaban en una reunión con los jefes tribales de la provincia de Sistan-Beluschitán para "reforzar la unidad entre chiítas y sunitas", según la agencia iraní FARS.
"Un hombre que cargaba explosivos los hizo estallar durante una reunión de los jefes tribales" de la provincia con los comandantes de los Guardianes de la Revolución, explicó la agencia.
* Yundala: El movimiento de la minoría sunita ha realizado varios ataques contra los intereses del gobierno iraní, controlado por la mayoría chiita. Sunitas y chiitas son las dos corrientes predominantes en el islam.