Venezuela
Los cadáveres de los ocho colombianos asesinados en la frontera colombo-venezolana fueron trasladados la noche del lunes, vía terrestre, desde la ciudad de San Cristóbal (Venezuela) hasta Cúcuta (Colombia), informó ayer la prensa local.
El procedimiento, que estuvo custodiado por la Guardia Nacional y el Ejército venezolanos, se efectuó cerca de las 23H30 locales, tras los continuos reclamos de los familiares de las víctimas que demandaron celeridad de la Fiscalía que tardó tres días en hacer las pericias. Según la prensa, los cadáveres presentaban un alto estado de descomposición debido a que no fueron refrigerados apropiadamente.
Las autoridades colombianas activaron el aeropuerto Camilo Daza, en Cúcuta, desde donde los cuerpos serán trasladados -en horas de la tarde del martes- hasta las ciudades colombianas de Medellín, El Meta y Bucaramanga, sus lugares de origen. Las 12 víctimas fueron secuestradas el pasado 11 de octubre en el municipio Fernández Feo (Táchira), mientras jugaban un partido de fútbol. Según el gobierno venezolano, existen indicios para señalar que los muertos podrían ser paramilitares.
Investigan otra masacre
En Colombia, el cónsul de Colombia en el estado venezolano de Barinas, Jairo Martínez, reveló que investiga denuncias de otra masacre de cinco colombianos ocurrida en agosto pasado en Venezuela.
En la masacre habría caído también un ciudadano venezolano, con lo que el total de personas muertas en el mismo hecho serían seis, según agregó el cónsul colombiano, quien indicó que el múltiple crimen habría ocurrido en la localidad de Socopó, en el municipio Antonio José de Sucre, estado Barinas, Venezuela.
El cónsul colombiano indicó que debido a que las autoridades de Barinas no han suministrado ninguna información al respecto, él personalmente está realizando las averiguaciones sobre las denuncias de los familiares de las víctimas.
Las fricciones entre ambos países se incrementaron con ese suceso. El lunes el gobierno de Hugo Chávez protestó formalmente a Bogotá por supuestas actividades de espionaje de funcionarios colombianos en su territorio, al asegurar que se aprovecharon de las investigaciones sobre la muerte de 10 personas para realizar labores de inteligencia. En Bogotá, funcionarios de la Cancillería desestimaron esa versión y dijeron que Venezuela negó el ingreso de una nave colombiana a su territorio para recoger los cuerpos.