Italia
El Vaticano criticó ayer un fallo de la corte europea de derechos humanos según el cual la colocación de crucifijos en las escuelas públicas de Italia viola las libertades religiosas y de educación.
En una decisión que pudiera obligar a una revisión el uso de símbolos religiosos en escuelas públicas en toda Europa, el tribunal ordenó a Italia pagar una multa de 7,390 dólares a una madre en el norte del país que durante ocho años peleó para conseguir que retirasen los crucifijos de las aulas de la escuela pública de sus hijos.
El gobierno italiano dijo que va a apelar.
El portavoz del Vaticano, reverendo Federico Lombardi, dijo que el crucifijo era una señal fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y la cultura de Italia y un símbolo de unidad y bienvenida a toda la humanidad, no de exclusión.
Dijo que la corte europea no tenía derecho a intervenir en un asunto tan profundamente italiano. “Parece que la corte quisiera ignorar el papel del cristianismo en la formación de la identidad de Europa, que fue y sigue siendo esencial”, acotó.
“La religión hace una contribución valiosa a la formación y el crecimiento moral del pueblo, y es un componente esencial de nuestra civilización”, dijo Lombardi en una declaración. “Es equivocado y corto de miras tratar de excluirla de la educación”.