China
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, admitió por primera vez que no logrará clausurar el reclusorio naval de Guantánamo, Cuba, en enero, como había prometido, pero que espera que ese centro cierre operaciones en algún día del año próximo.
El gobierno estadounidense ya no siente que pueda cumplirse con el plazo de enero de 2010 que Obama puso para la suspensión poco después de tomar el cargo. El mandatario indicó que no está decepcionado por la imposibilidad de cumplir la promesa, y comprendió que los acontecimientos transcurren con mayor lentitud en Washington que lo que creía.
Según Obama, el plazo para el cierre de Guantánamo dependerá de la cooperación del Congreso. Según el Departamento de Justicia, 40 de los 215 prisioneros que permanecen en la base naval serán juzgados en tribunales federales o militares fuera de Guantánamo.
Aproximadamente 90 presos tienen el visto bueno de las autoridades para ser repatriados o enviados a un tercer país. Esto supone que 75 reclusos siguen sumidos en un limbo legal que les mantiene en Guantánamo al ser considerados muy peligrosos, por no haber pruebas concretas o estar clasificados sus casos como material secreto.
Obama hizo las declaraciones en una entrevista concedida al canal de televisión Fox News en China, donde se encuentra de gira.
Gira asiática
Obama empezó ayer el último día de su visita a China celebrando una reunión con el primer ministro, Wen Jiaobao.
Las entrevistas oficiales del presidente norteamericano, que el martes se reunió con su homólogo Hu Jintao, han dado hasta el momento pocos acuerdos concretos y ningún paso adelante aparente en los litigios entre ambos países, en especial los comerciales o el tema de la infravaloración del yuan.