HaitÃ
Cuerpos de niños pequeños afuera de las escuelas; cuerpos de mujeres con expresiones de asombro congeladas en sus rostros en las calles; cuerpos de hombres cubiertos con lonas plásticas o sábanas... este fue el escenario que recibió a los haitianos que sobrevivieron a la catástrofe causada por un terremoto de magnitud 7.0.
Funcionarios haitianos dijeron que miles de personas, tal vez más de 100,000, habrÃan muerto. El terremoto más fuerte en más de 200 años en la empobrecida nación caribeña dejó cadáveres en todas partes de Puerto PrÃncipe.
El presidente René Preval estimó que miles de personas murieron, mientras El el primer ministro Jean-Max Bellerive dijo al canal CNN que habrÃa "bastante más de 100,000" muertos, aunque no dijo en que se basa su cálculo y afirmó que espera que no sea correcto.
Sin datos oficiales
El senador Youri Latortue le dijo a The Associated Press que podrÃa haber hasta 500,000 muertos, aunque reconoció que nadie puede saberlo con certeza por ahora.
"El Parlamento se derrumbó. La oficina de impuestos se derrumbó. Las escuelas se derrumbaron. Los hospitales se derrumbaron", dijo Preval al diario The Miami Herald. "Hay muchas escuelas con mucha gente muerta adentro".
Hasta la prisión más grande de la capital se derrumbó y "hay informes de prisioneros escapados", dijo la vocera de la ONU Elisabeth Byrs en Ginebra. El arzobispo católico de Puerto PrÃncipe, Joseph Serge Miot, apareció muerto en las ruinas de su oficina y el jefe de la misión de Naciones Unidas estaba desaparecido.
"La catedral, la oficina del arzobispo, todas las iglesias grandes, los seminarios han sido reducidos a escombros", dijo el enviado apostólico a HaitÃ, arzobispo Bernardito Auza, a la agencia de noticias del Vaticano FIDES.
La Cruz Roja estima que hasta tres millones de personas, un tercio de la población nacional, habrÃan sido afectadas por el terremoto y que llevarÃa uno o dos dÃas tener una idea clara de los daños sufridos, según el vocero Paul Conneally.
Ayer, algunas réplicas volvieron a sacudir a la capital, donde viven dos millones de personas, mientras mujeres cubiertas de polvo se arrastraban entre llantos para salir de los escombros. Habitantes atontados vagaban por las calles tomados de las manos. Miles de personas cantaban himnos religiosos en las plazas públicas.
La gente sacaba cuerpos de los restos de casas derrumbadas y los cubrÃa con sábanas al costado de las calles. Otros que buscaban a sus seres queridos levantaban las sábanas para ver el rostro de los cadáveres.
En buscade sobrevivientes
El presidente del Senado Kelly Bastien estaba atrapado con otros en el Parlamento y el miércoles ya no respondÃa a los gritos de los rescatistas, dijo Latortue. Gran parte del Palacio Nacional colapsó.
"Haità está en el centro de los pensamientos y la compasión del mundo", dijo el primer ministro británico Gordon Brown.
Los extranjeros también deberán ayudar a sus propios representantes. La embajada de Taiwán quedó destruida y el embajador estaba internado, dijo ese paÃs. La sede diplomática española también sufrió graves daños.
La ONU dijo que 14 de sus empleados murieron en el derrumbe de su sede central en Haità y 150 permanecÃan desaparecidos, incluyendo el jefe de la misión, Hedi Annabi. El gobierno brasileño dijo que también faltaba el subjefe civil de la misión, el brasileño Luiz Carlos da Costa.
Unos 9,000 soldados de paz de la ONU apostados en HaitÃ, la mayorÃa de ellos de Brasil, buscaron sobrevivientes durante la noche entre las ruinas del que habÃa sido su cuartel general.
El Ejército brasileño dijo que 11 de sus soldados murieron y cuatro estaban desaparecidos. Tres militares más fueron localizados con vida bajo los escombros del edificio Ponte Forte 22, cerca del barrio Cité Soleil, que se derrumbó, y otros siete están heridos.
También la conocida pediatra Zilda Arns, de visita para impartir conferencias, murió en el desastre.
La agencia noticiosa oficial de Jordania dijo que tres de sus soldados de paz estaban muertos y otros 33 habÃan resultado heridos. Por los amplios apagones y cortes en el servicio telefónico, era difÃcil para los funcionarios en el exterior conseguir detalles sobre la situación.
La gran cantidad de cadáveres probablemente sea uno de los principales problemas. La Organización Mundial de la Salud dijo que mandó especialistas a Haità para que ayuden a retirar los cuerpos y evitar asà la difusión de enfermedades.
"Todos están totalmente asustados y conmovidos", dijo Henry Bahn, funcionario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos en Puerto PrÃncipe. "El cielo está gris de polvo".
Haitianos en EUA sufren por falta de información
Haitianos y descendientes de inmigrantes de ese paÃs residentes en todo Estados Unidos permanecen sumidos en la incertidumbre por no tener noticias de sus familiares y amigos luego que un terremoto devastó la capital de la nación caribeña.
Unos 800,000 descendientes de haitianos desesperadamente intentaban tener noticias de sus familiares y amigos en la devastada ciudad. La mayorÃa no lo habÃan logrado.
Algunos volcaron sus energÃas a los esfuerzos de auxilio y se sumaron a estadounidenses sin relación con Haità para recolectar agua embotellada, comida enlatada, suministros médicos y dinero. Otros inclinaban la cabeza para orar; algunos pasaron el dÃa paralizados frente a sus televisores viendo noticieros.
Algunos intentaban mantener la esperanza. Edeline Clermont, de Miami, supo que su sobrino de 12 años estaba muerto. Los padres del muchacho, su hermano y hermana, estaban desaparecidos.
Tiene más de 20 familiares en la isla a quienes intentaba localizar. "No dormà para nada. Solo me quedé ahà esperando respuestas", dijo con lágrimas en sus ojos. "Tengo miedo de que todo el mundo haya muerto".