HaitÃ
Una voraz destrucción es el panorama que recibe a los pilotos que están sobrevolando HaitÃ.
El centro de Puerto PrÃncipe fue destruido, no queda duda, las imágenes hablan por sà mismas. "El centro de Puerto PrÃncipe fue destruido, es una verdadera catástrofe", declaró un habitante de la capital que debió caminar varios kilómetros.
A más de dos dÃas de la tragedia, el paÃs más pobre del hemisferio occidental es una imagen de devastación conmovedora.
El terremoto de magnitud 7.0 dejó edificios colapsados, desde hospitales, escuelas, iglesias y casas destartaladas hasta el reluciente palacio presidencial, y de los escombros se desprendÃa una nube de polvo blanco que envolvÃa la capital entera.
Barrios enteros de la capital del paÃs más pobre de América han quedado reducidos a escombros. El centro de Puerto PrÃncipe se ha convertido en un gigantesco hospital de campaña en el que solo unos pocos tienen la suerte de ser atendidos.
En el barrio de Petionville, la gente usaba mazos y sus propias manos para excavar en un centro comercial derrumbado. Camino arriba, unas 200 vÃctimas, incluyendo niños pequeños, instalaban lonas o sábanas en el estacionamiento de un teatro para protegerse del sol.
Los edificios ya no existen, solo ruinas quedan en su lugar.
Las ambulancias serpenteaban entre las muchedumbres, evadiendo a timonazos los cuerpos abandonados en las calles y a hombres que cargaban improvisadas camillas con algún herido.
Varios miles de policÃas haitianos e internacionales salieron ayer a las calles para limpiar los escombros, dirigir el tráfico y mantener la seguridad.
Pero era poco lo que podÃan hacer frente a los saqueadores que merodeaban las tiendas y las muchedumbres de refugiados desesperados que cargaban con posesiones rescatadas. No es solamente una destrucción sin precedentes.
El terremoto paralizó bruscamente un buen comienzo", lamentó Bob Perito, coordinador de los programas de ayuda del Instituto estadounidense por la paz (USIP).
El director de vinculación con la comunidad de Haità perdió su casa, asà que él y su familia han estado durmiendo en la calle.
Un trabajador estadounidense sobrevivió al terremoto, pero estaba intentando encontrar a su hija. Su casa para niños inválidos quedó destruida, pero no habÃa información sobre lo que pasó con sus ocupantes.
Uno de los edificios utilizados por las tropas brasileñas, conocido como Ponto Forte 22, de tres pisos, fue completamente destruido y se reportan varios militares brasileños desaparecidos, según un comunicado del ministerio.
ONU vivesu propia tragedia
Con 36 muertes confirmadas y cerca de 200 desaparecidos entre los miembros de su representación, el sismo de Haità representa para Naciones Unidas una de las peores tragedias de su historia.
"Cuatro policÃas, 19 militares y 13 civiles fallecieron", declaró el portavoz de la Misión de Naciones Unidas (Minustah) en Puerto PrÃncipe, David Wimhurst, en una video conferencia desde Puerto PrÃncipe en comunicación con la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
El portavoz, que se encontraba en el tercer piso del edificio que albergaba a la Minustah, que resistió al temblor, no precisó si los 13 civiles eran expatriados o haitianos.
La mayorÃa de los desaparecidos siguen enterrados bajo los escombros del Christopher Hotel, que albergaba a la Minustah, y en otros edificios de la ONU afectados por el terremoto.
La muerte del jefe de la Misión de Estabilización de la ONU en Haità (Minustah), Hedi Annabi, anunciada el miércoles por el presidente haitiano, René Preval, sigue sin estar confirmada por la ONU.
El titular de la ONU dijo que ayer por la mañana los rescatistas oyeron ruidos y localizaron a Tarmo Joveer, un guardia de seguridad estoniano, bajo cuatro metros (13 metros) de escombros.
Le dieron agua por medio de un tubo de goma, lo extrajeron y lo llevaron al hospital de la misión de la ONU manejado por personal argentino.