Argentina
El gobierno de Kirchner reiteró ayer que no aceptará la renuncia del presidente del Banco Central de Argentina (Bcar), Martín Redrado, presentada el viernes por la noche.
Según lo declarado a una radio local por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el gobierno esperará a que se pronuncie la comisión bicameral que está estudiando su remoción. “No podemos ni debemos aceptar la renuncia”, dijo Fernández en Radio 10.
Martín Redrado anunció su renuncia luego de tres meses de conflicto con el gobierno de Cristina Fernández en torno al manejo de las reservas del país para pagar el servicio de la deuda.
El economista criticó duramente al gobierno, al que acusó de "avasallar permanentemente las instituciones" y de "pretender llevarse por delante las reservas de los argentinos, que son los ahorros de todos los argentinos".
Redrado había puesto en jaque al gobierno de la presidenta Cristina Kirchner al negarse a cumplir un decreto que ordenaba la creación del llamado Fondo del Bicentario, con 6.500 millones de dólares del Tesoro, para el pago de deuda soberana.
Kirchner intentó removerlo por un decreto el 7 de enero pasado, pero Redrado acudió a la justicia y fue restituido por una jueza, aunque luego un ambiguo fallo de segunda instancia, según juristas, no lo confirmaba en el cargo.
En medio de la crisis institucional, la presidenta dio marcha atrás en su decisión de despedirlo por decreto y acudió al Congreso, tras haberse salteado ese paso exigido por la Carta Orgánica del BCRA.
Actualmente, una comisión bicameral está analizando si el funcionario incumplió los deberes de funcionario público, tal como lo entiende el Ejecutivo, y el organismo tiene previsto emitir su decisión el próximo martes.
Sin embargo, el dictamen de la comisión no es vinculante y Kirchner podría insistir en su destitución.
Con su renuncia este viernes, Redrado, designado en 2004 por el entonces presidente Néstor Kirchner y esposo de la mandataria, se habría adelantado a un eventual revés en la comisión del Congreso, donde ha venido perdiendo el apoyo de la oposición, según analistas.
Por su parte, el gobierno abonó el embrollo del 'Caso Redrado', al asegurar que no puede renunciar quien está despedido.
"Para nosotros, la renuncia no existe", dijo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández e insistió en que la presidenta esperará el dictamen del Congreso y luego firmará un nuevo decreto de remoción.
La rebelión de Redrado y la puja por las reservas arrastró ya a Osvaldo Guglielmino, Procurador del Tesoro (jefe de los abogados del Estado), luego de que el gobierno sufrió sucesivos reveses ante la batalla judicial del ex titular del BCRA.
Despejado el tema de la entidad bancaria, el gobierno tiene ahora que superar los escollos para utilizar las reservas para el pago de la deuda en el Parlamento, donde el tema comenzará a debatirse en marzo próximo.
Dirigentes de la oposición consideran que el gobierno podría apelar a ese fondo para financiar altos niveles del gasto público.
Kirchner argumenta que es preferible usar reservas del BCRA (USD 48.000 millones en total) que endeudarse a tasas superiores a 14% en los mercados financieros internacionales, debido a que Argentina aún no salió totalmente del default declarado en 2001.
En tanto, el ministerio de Economía continúa la presentación para el canje de la deuda aún en mora, por unos USD 20.000 millones.
En 2005, el gobierno de Néstor Kirchner, esposo de la mandataria, renegoció 76% de la deuda declarada en default en 2001, la mayor de la historia por USD 90,000 millones.