Afganistán
Un administrador de distrito del norte de Afganistán fue acusado de tener contactos con los insurgentes y de corrupción, dijeron el lunes las autoridades, el segundo funcionario afgano en ser detenido desde hace una semana.
Las denuncias fueron formuladas entre temores de posibles infiltraciones y las presiones a que se ve sometido el presidente Hamid Karzai para que combata la corrupción en las filas de la burocracia gubernamental.
El administrador jefe en Bala Murghab, una zona dominada por el Talibán, fue detenido el jueves por la noche pero las autoridades no difundieron la noticia hasta después de su interrogatorio.
Aminulá, quien al igual muchos afganos sólo usa un nombre, fue acusado de entregar a los insurgentes información confidencial a través de un hombre que trabajaba en su oficina, según el fiscal jefe asignado al caso.
Encara además cargos de corrupción por haber vendido presuntamente bienes gubernamentales y aceite de cocinar destinado a los pobres para lucro personal, dijo el fiscal Mohammad Nahim Naziry.
El hermano de Aminulá, agregó Naziry, era además el líder de una célula insurgente que atacó a las fuerzas afganas y extranjeras en Bala Murghab.
Dijo que Aminulá fue detenido por las fuerzas afganas respaldadas por la OTAN, que dijo que examinaba la información.