Chile
La cifra de muertos por el sismo de 8.8 grados ya supera los 700, según un nuevo balance, y los socorristas luchan por rescatar a personas atrapadas bajo los escombros.
"Estamos ante una catástrofe de tal magnitud impensable, que requerirá un gigantesco esfuerzo" para que Chile se recupere, dijo la presidenta Michelle Bachelet al confirmar que 711 personas murieron por el temblor, que elevó a más del doble el número de muertos de balances anteriores.
Además "hay un número creciente de personas desaparecidas" y "tengo la certeza de que estos números van a seguir creciendo", advirtió la mandataria chilena tras encabezar una reunión del Comité de Emergencias.
Toque de queda
Bachelet también señaló que en dos regiones del sur -Biobío y Maule- se declaró el "estado de excepción de catástrofe" por 30 días con lo cual se busca "garantizar el orden público y acelerar la entrega de ayuda".
El portal de Internet de la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior (ONEMI) reportó que la región de Maule es donde hubo el mayor número de muertos: 541 y cuatro desaparecidos.
En la zona de O’Higgins hubo 46 fallecidos y dos desaparecidos, mientras que en la región metropolitana de Santiago se reportaron 36 muertos y cinco desaparecidos.
En Valparaíso 16 personas murieron y en Biobío 64. La Araucanía reportó cinco fallecidos. A lo largo del país la destrucción se ve en decenas de puentes caídos, edificios derrumbados, vías cortadas por los escombros, todo lo cual dificulta la llegada de ayuda.
En Santiago el transporte público era irregular, pero el aeropuerto recibió un primer vuelo desde Lima, a donde la aerolínea LAN había desviado varios de sus unidades desde la víspera.
El jefe de la Fuerza Aérea, general Ricardo Ortega, informó que esperaban la llegada de cuatro aviones más en el curso de la tarde.
El principal puerto del país en Valparaíso continuaba cerrado mientras evaluaban los daños que sufrió.
Ortega señaló que la terminal aérea sufrió destrozos en el área de atención al público, pero que la pista y la torre de control no sufrieron daños.
Los aeropuertos en Antofagasta, en el norte, Rancagua, en el centro, y Puerto Montt, en el sur, están operando, aclaró el jefe de las Fuerza Aérea.
En relación con la falta de energía eléctrica en algunas regiones, Bachelet expresó que "se trabaja fuertemente, exigiendo a las empresas el máximo esfuerzo para asegurar el abastecimiento".
Señaló que no es un problema de generación de energía sino de distribución. Insistió en exigir a las empresas "como mínimo proveer la energía eléctrica a hospitales y centros de salud".
Pedido de ayuda
Esta vez la mandataria pidió ayuda internacional para atender los daños y las necesidades de la población afectada por el sismo.
La presidenta, quien entregará el poder el 11 de marzo, también dijo que el país aceptaría algunos de los ofrecimientos de ayuda internacional que han llegado de todo el mundo, pues necesitan hospitales de campaña, puentes, rescatistas para relevar a los hombres que empezaron la búsqueda el sábado, purificadores de agua y expertos en evaluación de daños.
La dimensión total de los daños sigue siendo un enigma, especialmente porque casi un centenar de poderosas réplicas se han registrado desde el sismo principal y a veces destruyen edificaciones que estaban dañadas.
Tsunami llega a Oriente
El terremoto desató un tsunami que dejó varios muertos y desaparecidos en el archipiélago chileno de Juan Fernández, pero apenas afectó a otros países, aun cuando cientos de miles de personas fueron evacuadas en varias costas del Pacífico.
El tsunami llegó ayer a Japón y las costas de Rusia, pero las olas eran menores de lo esperado y llevaron a cancelar un alerta generalizado en varias regiones del Pacífico. Hawái y varias islas del Pacífico no sufrieron daños.
En Japón, la ola más grande causada por el sismo, de 1.2 metros, llegó a la isla norteña de Hokkaido. No había información sobre daños en lo inmediato, aunque algunos muelles quedaron inundados por un rato.
En un principio, el tsunami generó temor de que habría olas como las que mataron a 230,000 personas en el océano Índico en diciembre de 2004. En Australia, la agencia meteorológica canceló anoche la alerta de tsunami.