Chile
La alerta policial sobre un tsunami difundida en las sureñas ciudades chilenas de Concepción y Constitución después de dos potentes sismos generó escenas de pánico entre la población, que solo volvió a la calma cuando los servicios de emergencia descartaron la ocurrencia del maremoto.
"Por favor, dirÃjanse a las partes altas. Alerta de tsunami", repitieron en altavoces los carros policiales en Concepción y Constitución, en el sur de Chile, azotadas por el fuerte terremoto y tsunami del sábado que deja un saldo parcial de 800 muertos.
Similares escenas se vivieron en la vecina y devastada ciudad de Constitución.
La alarma siguió a una réplica de magnitud 5.9 y otra de 6.0, que se produjeron con solo seis segundos de diferencia, según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).
Pero minutos después de que policÃas y bomberos alertaron a la población, generando escenas de pánico, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) descartó la ocurrencia del maremoto, señalando que "las caracterÃsticas del sismo no reúnen las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile".
En Concepción, el pánico se apoderó de la población. De inmediato, los conductores detuvieron bruscamente sus automóviles e incluso algunos giraron de forma violenta, para retirarse a las zonas más altas, constató un periodista de la AFP.
Rescates exitosos
Los cuerpos de rescate lograron sacar con vida a 79 personas de entre los escombros del edificio que se derrumbó por completo en Concepción a consecuencia del sismo.
El comandante de Bomberos, Juan Carlos Subercaseaux, informó de que apenas unas seis personas se encuentran desaparecidas, las cuales se podrÃan encontrar en los 20 apartamentos que faltan por revisar del edificio de 15 plantas que quedó reducido a escombros.
"TemÃamos que un centenar de personas hubieran muerto al desplomarse el edificio, pero gracias a Dios el número es mucho menor", dijo Subercaseaux, al detallar que solo encontraron siete cadáveres.
Comienza distribución
Por primera vez el gobierno inició ayer la distribución de raciones de comida a los desesperados supervivientes del terremoto del sábado en Concepción, población que permanece bajo control militar.
"Bueno, saqué la cuenta y todo suma unos 10 mil pesos (20 dólares); es muy bueno lo que venÃa dentro, hubiera sido bueno que añadieran sal. Me parece muy bueno. Nunca es tarde", dice a la AFP un poblador. Aunque no todos están satisfechos.
"Pasaron muy rápido cerca de mi casa y no me entregaron. En cambio, otras fueron con toda la familia y recibieron el papá, la mamá y los hijos", se queja Ramona Pineda.
Trabajadores municipales escoltados por el ejército salieron en 40 camiones a entregar, casa por casa, estas canastas que fueron rápidamente recibidas por pobladores afectados y desabastecidos.
"Yo vivo a una cuadra de aquà y no llega nada todavÃa", dijo una mujer que se acercó hasta la puerta del local municipal para indagar por los repartos.
En tanto, los supermercados también empezaron a atender, pero de manera restringida, siempre bajo la supervisión militar.
Los compradores, que forman extensas filas, llegan portando grandes bolsos, maletas y hasta carretillas, pero son desilusionados por los operarios de los locales.
"Lo que le alcance en los brazos, es lo que pueden comprar. No corran.
Van a entrar de 15 en 15", dice un operario del Súper 10, un supermercado. Dependiendo del local, cada persona puede comprar entre 15 y 20,000 pesos (30 y 40 dólares), debe pagar en efectivo y no puede ingresar nada para guardar, asà que se sale solamente con lo que se pueda llevar con sus manos.
Aumentan muertos por el tsunami
"Muchos cadáveres están hinchados y mutilados, lo que dificulta su identificación. El hedor es terrible", dice el teniente Gutiérrez en Constitución.
"Esperamos más". La lista escrita a mano sobre una amplia pizarra blanca que ayer estaba apoyada contra la valla de la morgue indica 78 muertos en esta ciudad como consecuencia del tsunami que arrasó las áreas bajas de este balneario marÃtimo chileno, un paraÃso turÃstico antes del desastre. Y la cifra aumenta con el paso de las horas. Entre ellos hay siete cuerpos no identificados en avanzado estado de descomposición -incluidos como "NN"-.
La tarde precedente, el saldo de vÃctimas por las tres olas gigantes que se estrellaron contra Constitución en las primeras horas del domingo estaba en 51. Según un funcionario municipal, 20,000 de los 60,000 residentes de Constitución se quedaron sin hogar a causa del sismo.
Grupos de vecinos, muchos de ellos con máscaras a causa del olor nauseabundo, consultan regularmente la pizarra para conocer el paradero de familiares, amigos y vecinos.
En las calles devastadas, varios hombres limpian los escombros con palas y carretillas al tiempo que helicópteros militares traen personal de rescate y ayuda para miles que carecen de agua, alimentos, medicinas y energÃa.