Iraq
Fuerzas rebeldes mataron el domingo a 36 personas con explosivos y granadas, pero los votantes iraquÃes desafiaron los intentos de intimidarlos y acudieron a una elección parlamentaria que determinará si el paÃs puede superar las divisiones sectarias que lo han plagado desde la invasión militar de 2003, encabezada por Estados Unidos.
Muchos iraquÃes esperan que la elección inicie un camino de reconciliación nacional a medida que Estados Unidos retira sus tropas de combate en unos meses y el resto de sus efectivos para fin de año.
El primer ministro iraquÃ, Nuri al-Maliki, enfrenta desafÃos que podrÃan determinar su futuro polÃtico, de una coalición de grupos religiosos chiÃes por un lado y de una alianza de chiÃes y sunÃes por el otro.
A pesar de ataques contra algunos puestos de votación, los ciudadanos siguieron concurriendo a las urnas. Unos 19 millones de personas estaban habilitadas a votar.
"No estoy asustado y no me voy a quedar en casa", dijo Walid Abid, de 40 años, en el barrio de mayorÃa sunà de Azamiya, en el norte de la ciudad, donde la policÃa dijo que hubo al menos 20 ataques con morteros poco después del amanecer.
"¿Hasta cuándo? Necesitamos cambiar las cosas", dijo Abid. "Si me quedo en casa y no vengo a votar, Azamiya se va a poner peor".
Las urnas cerraron a las 5 de la tarde como estaba previsto. Los resultados preliminares serÃan divulgados en algunos dÃas, dijeron funcionarios electorales.
Las medidas extraordinarias de seguridad no fueron suficientes para contener a los insurgentes, que habÃan prometido boicotear la votación por considerarla una forma de apoyo al gobierno de mayorÃa chià y a la ocupación estadounidense.
Los rebeldes lanzaron una ola de ataques con morteros, granadas y bombas durante la mañana que, además de Bagdad, afectó la ciudad norteña de Mosul, al antiguo reducto rebelde de Faluya y a localidades pequeñas al sur de la capital.
Nadie se atribuyó los ataques en lo inmediato, pero funcionarios estadounidenses e iraquÃes dijeron que eran obra de rebeldes que buscaban perjudicar la elección.
En un mensaje publicado la mañana del domingo en un sitio de internet, el Estado Islámico de Irak, un grupo vinculado con al-Qaida, advirtió que quien participara en la elección se expondrÃa a "la ira de Dios y las armas de los muyaidines".
Un funcionario del ministerio del Interior que pidió no ser identificado dijo que habÃa 35 muertos en total en Bagdad. Además, en Mahmudiya, a unos 30 kilómetros (20 millas) al sur de la capital, una bomba detonada en un puesto de votación mató a un policÃa, dijo el coronel del Ejército Abdul Hussein.
En el barrio chià de Hurriyah, en el noreste de Bagdad, donde los altavoces en las mezquitas llamaban a las personas a votar como "flechas en el pecho del enemigo", tres personas murieron cuando alguien arrojó una granada entre una multitud de votantes, dijeron funcionarios médicos y policiales.
Al menos 19 personas murieron en el noreste de Bagdad después de explosiones que destruyeron dos edificios. Ataques con mortero en el oeste de la ciudad mataron a siete personas en dos barrios distintos, dijeron la policÃa y autoridades de salud.
Otra detonación en el barrio de Kirayaat, en el norte de la capital, dejó un muerto, según funcionarios.
En Mosul, hombres armados lanzaron una granada a un puesto de votación e hirieron a seis personas, dijo la policÃa. En Faluya, seis morteros fueron lanzados en diferentes lugares, pero no hubo vÃctimas.
Los insurgentes también lanzaron proyectiles contra la Zona Verde, donde se encuentra la embajada de Estados Unidos y la oficina del primer ministro. Hubo otras explosiones en el resto del paÃs, pero no se informó de más vÃctimas.
El presidente estadounidense Barack Obama elogió a los iraquÃes que fueron a votar.
"Lamentamos la trágica pérdida de vidas de hoy y reconocemos el coraje y la perseverancia del pueblo iraquà que una vez más desafió las amenazas para mejorar su democracia", dijo en un comunicado.
Decenas de personas han muerto en ataques alrededor del paÃs esta semana, aunque la violencia es mucho menor que en las elecciones de 2005, la votación parlamentaria más reciente.
"Yo voté en 2005. Entonces habÃa mucha menos gente", dijo Ahmed Saad Chadian en la ciudad de Nasiriya, en el sur del paÃs predominantemente chiÃ. "Hoy la participación es mucho mayor".