Italia
El papa Benedicto XVI rindió homenaje a su predecesor Juan Pablo II, un hombre con “una fe fuerte como una roca”, durante una misa en su memoria celebrada en la basílica de San Pedro con motivo de los cinco años de su muerte, el 2 de abril de 2005.
Miles de fieles participaron en la ceremonia para recordar al primer papa polaco de la historia, Karol Wojtyla, quien reinó 26 años, uno de los pontificados más largos que se recuerde.
La vida de Juan Pablo fue marcada “por la caridad, la capacidad generosa de entregarse, sin reserva, sin medida, sin claudicar”, dijo el Papa durante su homilía.
“El amor por Cristo fue el motivo de su vida, a Él dedicó toda su vida, un amor abundante e incondicional” y esa cercanía a Cristo “le permitió convertirse en compañero de viaje del hombre de hoy”, recalcó el pontífice.
La misa fue adelantada a ayer debido a que este año la fecha exacta de su muerte cae un Viernes Santo, día que la Iglesia conmemora la muerte de Jesús.
“Su progresiva debilidad física no afectó jamás su fe, fuerte como una roca, ni su esperanza luminosa y caridad ferviente. Se dejó consumir por Cristo, por la Iglesia, por el mundo entero: vivió el sufrimiento hasta lo último por amor y con amor”, recordó.
Durante la misa, el pontífice no se refirió al proceso de beatificación de su predecesor, de quien fue, como cardenal Joseph Ratzinger, uno de los colaboradores más cercanos.
La fecha para la beatificación aún no ha sido fijada pese a que muchos creyentes esperaban que se celebrara en octubre de este año.
Numerosos milagros ya le han han sido atribuidos a Juan Pablo II, quien falleció como consecuencia de la enfermedad de Parkinson.