Nicaragua
El presidente de Nicaragua Daniel Ortega propuso anoche a los empresarios de su país disolver la Asamblea Nacional para crear un Consejo de Estado, confirmó este jueves el portal oficialista El Pueblo Presidente.
Anoche, el asesor presidencial Bayardo Arce informó acerca de las intenciones del mandatario nicaragüense, publica el diario La Prensa.com.ni.
Este jueves, es la página digital del gobierno la que reconoce esas intenciones de Ortega, cuyo gobierno no reconoce al presidente de Honduras Porfirio Lobo Sosa, en respaldo al ex presidente Manuel Zelaya, separado del poder en 2009.
Nicaragua califica los hechos del pasado 28 de junio en Honduras como "golpe de Estado".
“Sería una salida que todos los que tienen posiciones que no coinciden con los partidos políticos en la Asamblea, ocupen escaños, un asiento, que tengamos de nuevo un Consejo de Estado como el que tuvimos allá recién el triunfo de la Revolución, donde estaba la empresa privada, estaban todos los sectores, ese ha sido el Consejo de Estado, la Asamblea, más representativa diría yo, estaba todo el mundo”, señaló Ortega, cita textualmente el portal oficialista.
“Eso lo podríamos reeditar, si ustedes me dicen que lo reeditemos yo voy y lo reedito, si el Cosep me da el respaldo, yo lo reedito, ya disuelvo la Asamblea Nacional y vamos a ocupar la Asamblea Nacional y vamos a eligir, pero ustedes tienen la palabra, les dijo Daniel a los empresarios”, agrega el sitio web oficial de la administración orteguista.
Según Arce, el propósito de Ortega era el de granjearse el apoyo de los empresarios nicaragüenses y sondear su reacción a una posible disolución del Parlamento.
El mismo Ortega habría manifestado después que “esa decisión (de una Asamblea Nacional) no sería viable, porque sería una hecatombe para el país”.
Tanto la oposición y el partido aliado Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) rechazaron la propuesta del mandatario.
El diputado del FSLN Agustín Jarquín calificó como "no felices" las palabras del presidente, ya que la institucionalidad del país debe descansar en la Constitución y en los acuerdos de Esquipulas II, que el propio Ortega firmó hace 23 años.