Estados Unidos
Los equipos de limpieza del derrame petrolero en el Golfo de México evaluaron los daños causados por el reciente huracán pese a encarar mar gruesa, lo que obligó a dejar ancladas muchas embarcaciones.
Los botes de aspirado pudieron laborar en aguas de Luisiana, pero no frente a la costa de Alabama, Misisipi y Florida, dijeron las autoridades.
"Tenemos trabajando a nuestra gente y está lista en los muelles, pero la seguridad es algo que nos preocupa mucho, en especial con las naves más pequeñas", dijo Courtnee Ferguson, vocera del Mando Conjunto de Información sobre el derrame en Mobile, Alabama.
La situación frenó algunas celebraciones por el DÃa de la Independencia de ayer.
Lentas labores de limpieza
El retiro del crudo flotante en esos estados ha quedado virtualmente interrumpido desde hace una semana debido al mal clima generado por el huracán Alex, aunque este nunca se acercó a más de unos 800 kilómetros del derrame.
Las enormes barcazas utilizadas para recoger el crudo de los navÃos que lo retiraron de la superficie estaban ancladas en la bocana de Mobile Bay, a la espera de mejores condiciones y debido al oleaje de 1.5 metros (cinco pies) de altura en mar abierto.
El clima adverso seguramente durará unos dÃas, según el servicio Nacional Meteorológico.
"Esto (el mal tiempo) seguramente persistirá en los próximos dÃas, y quizá empeore un poco", dijo el meteorólogo Mike Efferson.
En la costa, los equipos de limpieza han logrado avances con el crudo fresco que llegó a las playas gracias al fuerte oleaje generado por las tormentas de la semana pasada.
En Grand Isle, unas 800 personas se dedicaron a retirar pelotas de crudo y el crudo flotante en una sección de 11 kilómetros de la playa, dijo Randal Ogrydziak, comandante de la Guardia Costera. "En uno o dos dÃas ni siquiera se notará que aquà hubo petróleo", indicó.