México
La ola de violencia ligada al crimen organizado en México cobró la vida de al menos 60 personas el fin de semana, la mayoría en el norte, entre ellos 17 jóvenes que fueron asesinados la madrugada de ayer en una fiesta, según reportes de fiscalías locales.
Los 17 jóvenes, de entre 20 y 30 años, fueron acribillados por hombres fuertemente armados que irrumpieron alrededor de las 01h30 (06h30 GMT) en un centro recreativo de los suburbios de la ciudad de Torreón, estado de Coahuila (norte), donde realizaban una fiesta, informó la fiscalía local.
"Tenemos reportados 17 decesos" como resultado del ataque ocurrido en una fiesta al aire libre en el ejido de Plan de San Luis, dijo a la AFP Fernando Olivas, delegado de la Procuraduría (Fiscalía) de Coahuila.
Una fuente de la Policía estatal aseguró por su parte que el ataque también dejó al menos una decena de heridos.
"Un comando fuertemente armado llegó y gritaron ‘mátenlos a todos’ y empezaron a disparar", añadió la fuente de la Policía estatal al citar testimonios de algunos sobrevivientes.
La fuente de la Policía añadió que en el lugar se encontraron más de 200 casquillos de balas percutidas de armas de grueso calibre, como los fusiles AK-47, conocidos como "cuerno de chivo" y que son utilizados habitualmente por sicarios del crimen organizado.
Sicariato
Con estos 17 jóvenes asesinados, el número de muertes violentas en México desde la tarde del viernes suma al menos 57, de ellas 53 se registraron en el norte del país, mientras que en las cercanías del balneario de Acapulco (sur) el sábado fueron asesinados cuatro policías.
Entre las víctimas del sangriento fin de semana se cuentan también dos policías del estado de Nuevo León (norte) que fueron atacados la madrugada del sábado en una carretera que conduce a la ciudad de Monterrey, capital del estado y la tercera del país, informaron fuentes policiales.
En Chihuahua, fronterizo con Texas, distintos hechos de violencia dejaron al menos 22 personas muertas de la noche del viernes a la mañana de este domingo, 18 de ellas en Ciudad Juárez, incluidos cinco trabajadores de una maquila que se encontraban reunidos en casa de uno de ellos en una fiesta cuando fueron asesinados.
La ciudad de Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas (noreste, fronterizo con Texas), se vio semiparalizada por bloqueos de calles y balaceras entre sicarios y militares que dejaron un saldo de 12 muertos, según un informe de la secretaría de Gobernación.