El Salvador
El alcalde derechista de Buenos Aires, Mauricio Macri, ex titular del popular club de fútbol Boca Júniors, lucha contra las cuerdas por una causa judicial de espionaje telefónico que amenaza su candidatura a las presidenciales de 2011 como líder opositor.
El escándalo tiene un entramado familiar debido a que su padre, Franco Macri, dueño de un imperio empresarial, negó sus acusaciones de que el ex presidente Néstor Kirchner, esposo y antecesor de Cristina Kirchner, haya presionado a la justicia para encausarlo por espionaje telefónico.
"No entiendo que una persona como Néstor Kirchner tenga tanto poder, que logre que un juez (de primera instancia) y tres jueces (de la cámara de apelación) hayan decidido un fallo en el que no hay una sola prueba en mi contra", se quejó el jefe de gobierno capitalino al insistir con su principal argumento de defensa público.
Frena juicio político
Por ahora, Macri evitó que se inicie en la legislatura de la ciudad un proceso de juicio político en su contra por mal desempeño gracias a que el oficialismo impuso su mayoría el martes en el recinto para frenar la propuesta de sectores opositores.
Distintas fuerzas opositoras elevaron a la legislatura propuestas que iban desde el juicio político; crear una comisión investigadora que analizara la responsabilidad política del alcalde en el caso de escuchas telefónicas ilegales a ciudadanos; citarlo a una interpelación o que se tome licencia hasta que su situación judicial quede resuelta.
Ninguna de ellas prosperó debido a que los opositores no reunieron los dos tercios de los votos de los presentes en el recinto.
El alcalde, quien aspira a pelear por la presidencia en las elecciones de 2011, ha proclamado su inocencia y denunció que es víctima de una campaña montada por el gobierno nacional para aparentemente frenar su carrera política.
En la causa contra Macri están detenidos el ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge Palacios, y Ciro James, un policía encubierto que desde 2008 desempeñaba funciones en un ministerio porteño. Están acusados de montar el sistema de escuchas ilegales.
Uno de los espiados es Néstor Daniel Leonardo, que está casado con Sandra Macri, hermana del alcalde, y quien según los medios de prensa no mantiene buenas relaciones con su familia política.