Venezuela
La máxima autoridad de la Iglesia católica venezolana afirmó el martes que el modelo socialista promovido por el presidente Hugo Chávez "deja de lado" principios fundamentales de la Constitución y expresó preocupación por algunas leyes aprobadas por la Asamblea Nacional asegurando que afectan el "pluralismo político".
El cardenal Jorge Urosa Savino dijo el martes, durante una reunión a puerta cerrada con miembros de la Asamblea Nacional, que el plan del presidente Chávez de convertir a Venezuela en un "estado socialista" implicaría "dejar de un lado importantes principios consagrados en la actual Constitución".
A pesar de la irritación que ha generado en el gobierno las recientes críticas de los obispos contra el modelo político impulsado por Chávez, Urosa Savino reiteró su inquietud por algunas leyes que ha aprobado el congreso, que está integrado en su mayoría por aliados del mandatario.
"Esas leyes afectan el pluralismo político, fundamental para la vida democrática, pues incorporan la concepción socialista para implantar una patria socialista lo cual consagra como obligatoria para todos los venezolanos una ideología, un sistema y una partidización lo cual es ajeno al espíritu y a letra de la Constitución", indicó el prelado en un discurso que fue entregado posteriormente a la prensa.
"No he actuado en ningún momento como actor u operador político", dijo Urosa Savino en alusión a los cuestionamientos que ha realizado Chávez contra el purpurado, y sostuvo que "los obispos venezolanos en cumplimiento de nuestra misión tenemos el derecho y el deber de hablar".
A la salida de una reunión de casi cinco horas con los diputados, el prelado dijo a la prensa que el "socialismo marxista" frecuentemente aludido por el mandatario "es un equivalente al comunismo".
Chávez, quien se define como "marxista", ha negado reiteradamente que su proceso político tenga relación con el comunismo, un término que genera fuerte rechazo entre la mayoría de los venezolanos, según señalan las principales encuestas.
La diputada oficialista Cilia Flores, presidenta de la Asamblea Nacional, se mostró satisfecha por la reunión con el cardenal, y dijo que "podemos sacar como saldo positivo el reconocimiento y el respeto a las instituciones".
Flores indicó a la prensa que Urosa Savino reconoció que sus afirmaciones son "opiniones personales y no de la Iglesia".
La visita del prelado a la Asamblea Nacional se realizó en medio de un fuerte resguardo de varias decenas de militares y policías quienes bloquearon los accesos al palacio legislativo.
En algunos puntos cercanos al congreso se concentraron simpatizantes del gobierno y seguidores de Urosa Savino quienes protagonizaron algunos altercados verbales.
En el último mes las relaciones entre el gobierno y la cúpula eclesiástica se han agrietado luego que Urosa Savino manifestó inquietud porque el país estaba avanzando hacia un "Estado socialista" de corte "marxista-comunista".
Chávez respondió a las afirmaciones del cardenal llamándolo "troglodita" y "mentiroso", y ordenó revisar el convenio que tiene el gobierno venezolano con el Vaticano, que le da prioridad a la Iglesia católica sobre el resto de las iglesias.
Desde que asumió su cargo en 1999, Chávez ha mantenido tirantes relaciones con las autoridades locales de la Iglesia católica a las que ha acusado darle la espalda a los pobres y ponerse del lado de la "oligarquía", a la que considera empeñada en derrocarlo.
De acuerdo a las principales encuestadoras locales, la cúpula eclesiástica tiene una alta credibilidad en el país, donde más de la mitad de sus 28 millones de habitantes profesa la religión católica.