Brasil
El candidato presidencial opositor José Serra, en caÃda en las encuestas, endureció sus ataques contra el gobierno y la aspirante oficialista Dilma Rousseff, en un esfuerzo por recuperar su posición entre el electorado.
Sus últimos mensajes de propaganda fustigan a Rousseff por centrar su campaña en la imagen del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, una de las figuras más populares de Brasil, y aprovechó su paso por el Congreso Brasileño de Diarios para acusar al gobierno de cercenar la libertad de expresión. Sus mensajes, sin embargo, no solo eximen a Lula de crÃticas sino que incluso lo incorporan a su propaganda.
Los mensajes transmitidos en el horario electoral gratuito abrieron con imágenes de Serra abrazado a Lula, con quien disputó la presidencia en las elecciones de 2002, ganadas por el actual mandatario. Un "jingle" de la campaña de Serra, dirigido a atacar a Rousseff, dice: "quite la mano del trabajo de Lula, eso se ve mal. Todo lo que Lula creó ella dice ‘fui yo, fui yo’. Todo lo que es de Lula ella dice ‘es mÃo, es mÃo’".
Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), encabezaba las encuestas de intención de voto a comienzos del año, pero fue perdiendo terreno ante Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), conforme la candidata oficialista fue proyectando su imagen como la escogida por Lula.
Las últimas encuestas le dan a la candidata del PT una ventaja de entre 11 y 16 puntos porcentuales, suficiente para ganar la votación en la primera vuelta, el 3 de octubre.
Ataques
Los ataques de Serra contra Rousseff y el PT se hicieron evidentes el miércoles durante un debate transmitido por Internet, cuando el ex gobernador acusó a su rival de mentir sobre los logros del gobierno de Lula, en el que ella fue secretaria general, y criticó un supuesto aumento de impuestos y gastos de la actual administración.
Al dÃa siguiente, afirmó que el PT y el gobierno han intentado cercenar la libertad de prensa mediante leyes que restringen la actuación de los medios de comunicación y el control de la publicidad oficial.
Los oficialistas sostienen que los ataques se deben a que Serra está retrasada en las intenciones de voto.