México
En esta ciudad fronteriza con Estados Unidos se forman seres humanos deshumanizados. Niños de guardería ajenos a padre y madre. Niños sin cariño. Los niños de Ciudad Juárez crecen sin valores.
Sin arraigo familiar. Y todavía menos a este suelo. Lo juzgan hostil; lo sufren. Niños que desconfían de todo. Niños de lazos rotos. De tenue liga familiar. De hogares violentos. De ahí la violencia.
Hay oferta de empleo.
Se sacrifica el hogar, la estructura. La educación de los niños. Se abandonan las formas de vida tradicional. Ya no come junta la familia. Dispersión que repercute en la sociedad de esta frontera. Consecuencia del modelo de desarrollo.
Ciudad típica de frontera -la pinta Gustavo Córdova Bojórquez-. Erráticamente planeada. Aproximadamente un 1,500,000 personas viven en ella. La mitad, pobres a secas. Para ellos escasean médicos y camas. También educación.
Escolaridad media de ocho años. Problema grave. Apenas para emplearse en la maquila. Y recibir sueldo un muy bajo. Algo ayuda que en el 75% de los hogares trabajen dos o más personas. Dan vida al comercio.
La población de Ciudad Juárez crece por arriba del promedio nacional. En los años 80 llegó al ocho por ciento. Decayó en el 2001. Al 1.7%. Disminuyó la migración. De 2005 data su recuperación. Hoy viven aquí 120 mil veracruzanos.
En migración resultan ganadores. Reciben a los más jóvenes de México. De 29 a 35. El “bono demográfico” les beneficia. Juárez recibe gente sana. Con fuerza física impresionante. En plenitud, con sueños y muchas ganas de trabajar.
Existen grupos y personas importantes de ideas conservadoras. Ven con malos ojos la migración. La juzgan perniciosa, dañina.
Muchos mexicanos provienen de Torreón, de Gómez Palacio, de La Laguna, de Veracruz. Y como aquí, hay una migración interna muy fuerte del campo y de las ciudades del estado. Todos llegan a Juárez.
Se toma gente de todos lados. Eso es muy claro. Llegan. Y se van al sector maquilador, sector secundario. Hoy hay ahí 250 mil empleos directos. Esto acarrea una oferta de empleo importante. Y ya se incursiona en el sector terciario. Ahí está la construcción: en siete años se han construido 45 mil viviendas. ¿Cuántos hacen tanto?
Continúa la narcoviolencia
Sicarios del crimen organizado ejecutaron a un jefe policial y a otras 10 personas en las últimas horas en la mexicana Ciudad Juárez (norte), fronteriza con Estados Unidos, donde ya han sido asesinadas 127 personas solo en julio, informaron autoridades policiales.
“Sicarios del crimen organizado rafaguearon a un teniente de la Policía Municipal identificado como Francisco Ventura Barrientos cuando salía de su trabajo (...) y viajaba en una camioneta”, reportó en un comunicado la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.
Testigos del tiroteo dieron la alerta y minutos después agentes detuvieron a tres individuos, “uno de ellos aparentemente oficial de la policía municipal”.
Ciudad Juárez también fue escenario a mediados de semana de una triple ejecución donde murieron dos hombres y una mujer.
Otros siete cadáveres con heridas de bala, uno de ellos femenino y otro con evidencias de tortura, fueron localizados en las últimas horas en esta localidad fronteriza con El Paso, Texas.
Con estos crímenes suman 127 los ejecutados en julio en Juárez y el saldo aumenta a más de 600 en lo que va de año.
Todo el norte de México vive una ola de violencia sin freno a raíz de la guerra entre narcotraficantes por las principales plazas de venta y tránsito de droga.
El gobierno federal inició en diciembre de 2006 una lucha contra los carteles de la droga que operan en el país y desplegó desde entonces 36,000 militares a lo largo del territorio nacional.
Delincuentes dirigidos por policías
En esta misma semana, seis presuntos secuestradores y sicarios liderados por un policía municipal fueron detenidos en una ciudad mexicana fronteriza con Estados Unidos en poder de armas largas y cientos de cartuchos, informó la Secretaría de Seguridad Pública.
Los seis integrantes del grupo circulaban en una camioneta de Texas con reporte de robo y fueron detenidos luego de una persecución en Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, señaló la dependencia en un comunicado.
El grupo era encabezado por Juan Gallegos Acosta, de 35 años, y quien se identificó como policía municipal de Ciudad Juárez, a 1,530 kilómetros al noroeste de la ciudad de México. El resto eran hombres de entre 18 y 22 años.
Los detenidos tenían en su poder cuatro fusiles AR-15 y nueve AK-47, además de más de 2,000 cartuchos, 23 chalecos y cuatro radios de comunicación. Las autoridades no precisaron con que casos estarían vinculados.
Ciudad Juárez ha sido una localidad afectada en los últimos años por una ola de violencia vinculada a la delincuencia organizada y el narcotráfico.
En diversos momentos han sido detenidos varios policías señalados por vínculos con la delincuencia.
La alcaldía de Juárez anunció en mayo una depuración para retirar a los policías con presuntos nexos con el crimen, para lo cual iniciaría una evaluación a sus aproximadamente 1,700 efectivos.