Algeria
"Es una carnicerÃa", se lamenta el padre de un candidato a gendarme muerto en el atentado suicida perpetrado ayer contra la escuela de gendarmerÃa de Issers, al este de Argel, en medio de un paisaje de desolación.
El atentado, el más mortÃfero cometido en Argelia en los últimos meses, dejó al menos 43 muertos y 45 heridos entre civiles y gendarmes.
Los jóvenes universitarios, convocados a un concurso de entrada en la gendarmerÃa, se habÃan reunido ante la puerta principal de esta escuela situada a unos 40 kilómetros de Tizi Uzu, en la región de la Cabila.
"Es una catástrofe. Que Dios los castigue por el crimen que han cometido contra estos jóvenes y su paÃs", añade inconsolable el hombre, que habÃa acompañado a su hijo, del que estaba orgulloso que hubiera sido seleccionado para el concurso de admisión de uno de los cuerpos más prestigiosos del ejército argelino.
La fachada reventada de la escuela, los árboles arrancados, los vidrios de varias tiendas cercanas hechos añicos y los escombros de casas derrumbadas dan una idea de la potencia de la explosión, cuyo ruido se pudo escuchar a varios kilómetros a la redonda, según testigos.
El suicida estampó un vehÃculo lleno de explosivos contra los candidatos, que esperaban ser llamados para entrar en la escuela, según testigos. La explosión dejó un cráter de varios metros de diámetro.
Decenas de cadáveres estaban tendidos en el suelo tras el atentado.