Estados Unidos
Con los rostros desencajados o bañados en lágrimas, decenas de parientes y amigos de los pasajeros del avión de Spanair que se incendió este miércoles en Madrid-Barajas causando al menos 151 muertos llegaban al aeropuerto, mientras en el de Las Palmas esperaban noticias otros tantos familiares.
Con el pañuelo o el teléfono móvil en la mano o gafas de sol, las familias empezaron a llegar a Madrid-Barajas por la tarde, poco después del accidente, ocurrido a las 14H45 (12H45 GMT), y eran recibidos por empleados de la compañÃa que gestiona el aeropuerto, Aena.
La policÃa impedÃa a los numerosos periodistas que se habÃan trasladado a la terminal 4 del aeropuerto de Madrid acercarse a los allegados de las vÃctimas.
Algunos lloraban, como habiendo abandonado toda esperanza de que los suyos estuvieran entre los 20 supervivientes ingresados en varios hospitales de la provincia de Madrid, constató la AFP.
"Lo primero, te vienes abajo, porque lo único que sabes es que iba en el avión, y no sabes si está bien, si es uno de los cadáveres; se siente mucho nerviosismo e impotencia", declaró a la radio Cadena Ser Ricardo, cuyo cuñado está herido.
Varios miembros de la Cruz Roja con un chaleco donde llevan escrito "psicólogo" los acompañaban hacia la sala de objetos perdidos, que se transformó en centro de crisis.
En la pista, al lado de aviones inmovilizados, una decena de ambulancias y varios coches mortuorios.
El avión de Spanair se incendió nada más despegar hacia Las Palmas, en las islas Canarias.
"Nos ha costado muchÃsimo llegar a la zona del accidente, ha sido duro, hemos llegado y hemos rescatado a las vÃctimas que hemos podido, dijo a la radio Miguel Angel Sánchez, responsable de Bomberos y uno de los primeros en llegar hasta el lugar del accidente.
Los cuerpos de muchos pasajeros estaban "carbonizados", indicó otro socorrista a la televisión CNN Plus.
Hacia las 20H00, una empleada de Aena se hizo paso para entrar en el centro de acogida de familiares, con los brazos cargados de dos bolsas de pañuelos de papel.
El aeropuerto de Las Palmas, el destino del vuelo JK5022, estaba repleto y familiares y amigos derrumbados esperaban noticias sobre las vÃctimas, mientras los más allegados -sólo dos personas por familia- se embarcaron en un avión rumbo a Madrid hacia las 21H00 hora canaria (20H00 GMT), constató la AFP.
Personal médico y de ayuda psicológica acompañaba a los afectados y a la sala de acogida llegaban alimentos para quienes iban a pasar la noche a la espera de noticias.
"Se han habilitado una serie de salas en el aeropuerto para la atención de familiares en las que pueden estar aislados" y "exteriorizar en ese momento sus sensaciones", relató a la Ser el coordinador del equipo de respuesta inmediata de Las Palmas, Juan Antonio Carujo.
Este destacó "la incertidumbre por la que están pasando", que "hace más angustioso y prolonga la situación de estrés que están viviendo".