Estados Unidos
El huracán Ike, que dejó una secuela de muerte y destrucción en el Caribe, mantuvo ayer su paso por el Golfo de México con el riesgo de que cobre fuerza antes de embestir a Texas.
Mientras en el PacÃfico, la depresión tropical Lowell se dirigÃa hacia la penÃnsula mexicana de Baja California.
En Texas es posible que Ike toque tierra el fin de semana en algún lugar entre Corpus Christi y Houston, ciudad esta en que podrÃa llegar con más fuerza.
De acuerdo con pronósticos, Ike podrÃa acumular fuerza en las aguas cálidas del Golfo de México hasta subir a la categorÃa 4 -una antes del máximo nivel de 5- con vientos de al menos 210 kilómetros por hora (131 millas por hora).
Cuatro condados del sur y oriente de Houston anunciaron desalojos obligatorios y voluntarios, mientras las autoridades comenzaron a trasladar por autobús a pacientes con debilidad o enfermedades crónicas a San Antonio, a unos 300 kilómetros (190 millas) de Houston.
El sector de los hidrocarburos en la zona estaba atento también a la evolución de Ike, ante el temor de que cause daños en el mismo corazón de sus operaciones.
En Texas hay 26 refinerÃas que representan una cuarta parte de la capacidad de refinación en Estados Unidos, y la mayor parte se encuentra en el litoral del Golfo de México en lugares como Houston, Port Arthur y Corpus Christi.
Ike causó al menos 80 muertos en el Caribe.
En Cuba, el vicepresidente, José Ramón Machado Ventura, dijo el miércoles que el meteoro dañó alrededor de 27,000 viviendas en el oriente cubano, pero que el número aumentará considerablemente porque no incluye a La Habana y otras muchas regiones afectadas por inundaciones.