Honduras
El mundo ha vuelto a presenciar como una ciudad sucumbe ante la fuerza inminente de la naturaleza.En esta ocasión, el Estado de Texas inclinó su cabeza para ser severamente azotada por el poderoso huracán Ike.
El gigantesco fenómeno, luego de tocar tierra en el estado sureño, llegó acompañado de olas gigantescas, vientos y lluvias que dañaron el centro de Houston y sobre todo la isla de Gavelston, que vive hoy llena de basura y daños materiales.
El ojo del huracán alcanzó la costa de Galveston, a las 2 AM de ayer cerca de 70 km al sur de Houston, y a las 13H00 GMT el se encontraba a 30 km al sur de Huntsville (Texas), degradado a la categoría 1, con vientos de 145 km/h.
Gavelston, una pequeña ciudad balnearia, ubicada en una isla entre una laguna y el Golfo de México, con 58,000 habitantes, permanece sin electricidad, porque la crecida del agua del mar mezclada con el lodo había invadido las calles.
El viento seguía soplando con furia y las enormes olas de hasta 5 metros de alto sobrepasaban el dique de protección de la isla, llevándose por delante toda la orilla de arena y las infraestructuras turísticas de la costa, como se pudo constatar por las cadenas televisivas.
También, los escuadrones de rescate recorrieron las calles cubiertas de agua y escombros en busca de los que se negaron a evacuar sus hogares e insistieron en aguantar la furia de Ike, que destrozó las ventanas de los rascacielos, cortó la luz a millares de personas e incomunicó decenas de condados.
Asimismo, las autoridades estatales y municipales comenzaron la búsqueda de sobrevivientes durante el día de ayer, horas después que Ike tocara tierra en Galveston con vientos de 176 km/h.
Durante la noche, las centrales telefónicas de los servicios de emergencia recibieron miles de llamadas de residentes asustados que desobedecieron las órdenes de evacuación obligatoria.
Según el cálculo de las autoridades, al menos 140,000 se negaron a abandonar el Estado y dejaron que la suerte decidiera por su destino... vivir o morir.
Muertes
La tormenta, que mató a más de 80 personas en el Caribe antes de llegar a Estados Unidos, se cobró por lo menos dos vidas en Texas, aunque se prevé que la cifra aumentará.
Una mujer falleció la madrugada del sábado al caer un árbol sobre su casa cerca de Pinehurst, en el condado de Montgomery, que la aplastó mientras dormía. Un muchacho de 19 años cayó a un arroyo cerca de Corpus Christi y fue arrastrado por la corriente.
Por otro lado, varios incendios seguían ardiendo sin control alguno en Houston, y las operadoras del servicio telefónico de emergencia 911 recibieron unas 1,250 llamadas en 24 horas, dijo Frank Michel, vocero del alcalde de Houston, Bill White.
Incluso antes de que Ike llegara a tierra, los helicópteros de la Guardia Costera habían rescatado a 103 personas en la Península Bolívar, cerca de la isla de Galveston, dijo la suboficial Ayla Stevens.
Ike se debilitó
El Centro Nacional de Huracanes de Miami, (CNH) pronosticó un mayor debilitamiento de la tormenta, aunque "Ike siguió siendo un huracán durante la tarde". Ike se movía hacia el noroeste a 24 km/h.
El huracán podría haber provocado daños por entre 8,000 y 18,000 millones de dólares, señala la empresa privada Eqecat, sobre la base de modelos matemáticos.
Cerca de 1,500 soldados norteamericanos se preparan para responder a las emergencias y el barco USS Nassau, con 45 helicópteros y cuatro aviones tenían que patrullar el golfo de México.
El potente fenómeno ha tardado en degradarse, según algunos expertos, y eso ha provocado que las alertas sigan en pie.
Ike, con rumbo hacia Arkansas, es esperado ahora como tormenta tropical, lo que también es muy peligroso pues el fenómeno acumuló bastante agua en el Golfo de México.
Asimismo, los meteorólogos han manifestado que el rumbo del ciclón afectará con copiosas lluvias a Oklahoma, Arkansas, Missouri, Illinois subiendo hasta Detroit.
Entre tanto, el presidente George W. Bush anunció una simplificación de los procedimientos de importación de petróleo para responder a las dificultades provocadas por el pasaje del huracán Ike.