Estados Unidos
El diálogo entre el presidente Evo Morales y los prefectos (gobernadores) de la oposición que busca un acuerdo para desactivar la crisis política en Bolivia se reanudó ayer a puertas cerradas con presencia de observadores internacionales, informaron fuentes oficiales.
El diálogo entre oficialistas y opositores retomó con cierto retraso su curso tras el retorno del mandatario indígena de la sede de Naciones Unidas, donde participó del foro de este organismo multilateral.
"El Presidente está reunido con los prefectos en la denominada mesa central, que evalúa los informes de dos mesas temáticas que continuaron trabajando desde el pasado jueves y que podría aprobar un principio de acuerdo", informaron a la AFP fuentes cercanas al prefecto opositor de Tarija, Mario Cossío.
Las denominadas mesas técnicas negocian el pedido de las regiones de la devolución de un impuesto petrolero que utiliza el gobierno para pagar una renta de vejez y la compatibilización del proyecto oficialista de una nueva Constitución estatista con los procesos autonómicos impulsados por las regiones rebeldes.
El diálogo político se realiza luego de que en varias regiones opositoras las protestas se desbordaron en actos de violencia política que dejó un saldo de al menos 19 muertos. El presidente Morales tiene todo el apoyo de los presidentes suramericanos.