Reino Unido
El aventurero suizo Yves Rossy consiguió ayer su objetivo de sobrevolar el Canal de la Mancha como un pájaro, con unas alas equipadas de reactores y su cuerpo de fuselaje.
Rossy recorrió los 35 kilómetros que van de la localidad francesa de Calais a la inglesa de Dover en diez minutos.
“Demostré que era posible volar como un pájaro”, explicó a la prensa a su llegada. “Mi objetivo era cumplir un sueño, uno tiene la idea en la cabeza y llevarla a cabo es la cosa más gratificante del mundo”.
Yves Rossy “despegó” de un pequeño avión a 2,500 metros de altitud sobre Calais.
Una vez alcanzó las costas inglesas, apagó el sistema de propulsión de las alas, que puede alcanzar los 200 km/h, para abrir un paracaídas cuando se encontraba a 1500 metros de altitud y aterrizar en un campo cerca de un faro, en lo alto de los acantilados de Dover.
Yves Rossi, de 49 años, tuvo que renunciar a la tentativa dos veces, el miércoles y el jueves, por culpa de las condiciones meteorológicas. Esta vez “eran perfectas”, dijo el aventurero bajo un cielo de un azul resplandeciente.
Durante el vuelo, sintió “una mezcla de éxtasis y esfuerzo por seguir concentrado, porque tenía en mente que el agua estaba muy fría ahí abajo”.
“Quería dar las gracias a todos los que me ayudaron”, afirmó. “Soy el único que ha sobrevolado el canal de la Mancha de este modo, pero me ayudaron tantas personas”.