Guatemala
El ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo, extraditado ayer de México, afirmó al llegar a los tribunales en Guatemala que tomó la decisión de enfrentar a la justicia por delitos de corrupción para terminar la “salvaje” persecución política en su contra.
“Estoy aquí (en Guatemala) porque significa que voy a enfrentar la justicia. Yo decidí entregarme. Hay cuatro años y medio que sufrí una persecución política del gobierno anterior” el ex mandatario Óscar Berger (2004-2008), afirmó Portillo, quien estuvo refugiado en México desde febrero de 2004.
Portillo (2000-2004) detalló que el gobierno de Berger endeudó al país por 2,650 millones de dólares, mientras que él lo hizo por 398 millones de dólares, pero “me persiguieron de manera salvaje e indiscriminada”.
“Vengo aquí a afrontar la justicia y tengo fe porque ahora no hay un gobierno que presione al Poder Judicial, creo en la independencia del Poder Judicial, creo que no cometí el delito del que se me acusa”, agregó.
Portillo huyó a México tras ser acusado por la Fiscalía de los delitos de peculado, abuso de autoridad y sustracción de unos 15.8 millones de dólares de las arcas de Ejército en 2001.
Según el ex mandatario, el peculado no lo pudo cometer porque el presupuesto fue aprobado por el Congreso.