ElHeraldo.hn »  Mundo
1 de 4 en Mundo   SIGUIENTE » 

La raza, piedra de tropiezo en encuestas

Barack Obama es el primer afroamericano nominado como candidato presidencial por uno de los dos partidos grandes
18.10.08 - Actualizado: 18.10.08 08:02pm - Redacción: diario@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

washington,

Estados Unidos

Faltan dos semanas y días para el día de las elecciones y las encuestas proyectan una victoria, probablemente grande, para Barack Obama.

Empero, por todas partes, ansiosos demócratas se retuercen las manos. Ya han visto antes esta rutina en la que, una vez más, resultan engañados. ¿Recuerdan que en 2004 las encuestas predecían al presidente Kerry?

La ansiedad es aun más aguda este año, pues Barack Obama es el primer afroamericano nominado como candidato presidencial por uno de los dos partidos grandes.

E incluso los mismos encuestadores dicen no saber con qué precisión las encuestas captan los sentimientos sobre la raza, o qué tan francos son los estadounidenses al hablar de un candidato negro.

En días recientes, los simpatizantes de Obama aumentaron sus preocupaciones por un sondeo -muy refutado por los encuestadores pero ávidamente consumido por los obsesionados con la política- que concluyó que el prejuicio racial le costará a Obama seis puntos porcentuales en el resultado final. Claro, él tiene más de seis puntos de ventaja en las encuestas actuales.
¿Ya ve? Va a perder.

Si perdiera, no sería la primera vez que las encuestas han exagerado el apoyo a un candidato afroamericano.

Efecto Bradley

Desde 1982 se ha hablado del efecto Bradley, en el que las encuestas de última hora predicen un amplio margen de victoria, empero el candidato negro pasa a perder, o gana por un pelo. (En el caso que dio nombre a este fenómeno, Tom Bradley, alcalde de Los Ángeles, perdió la contienda a la gubernatura, y la suposición es que los electores mintieron en las encuestas respecto de su apoyo a un afroamericano.)

Pero los encuestadores y los politólogos dicen que está mal colocada la preocupación por el efecto Bradley; al que por cierto también lo llaman efecto Wilder, efecto Dinkins y muchos lo consideran una teoría en busca de datos. Hay muchas formas en que la raza complica las encuestas.

Considerados solos o en combinación, estos factores pueden provocar una insospechada victoria arrasadora de Obama, con victorias sorpresivas en el sur; una derrota increíblemente grande de Obama; o un margen que debe definirse en el recuento. En un año que ya ha trastocado varias expectativas, es difícil tranquilizar por completo a los preocupados.

Entre los factores fuera del Bradley que se encuentran en la intersección de las encuestas y la raza está algo llamado Bradley invertido (quizá más prevaleciente que el Bradley), en el que las encuestan minimizan el apoyo a un candidato negro, particularmente en regiones donde es aceptable socialmente manifestar desconfianza hacia los negros. Además están los votantes no captados por las encuestas.

Las investigaciones muestran que quienes se niegan a participar en las encuestas tienen menos posibilidades de votar por un candidato negro. La raza del encuestador también afecta a la encuesta, aunque nadie sabe si las respuestas son más o menos precisas cuando la persona es entrevistada por alguien de su misma raza.

“Qué tan subrepresentada está la gente que es intolerante y, por tanto, improbable que vote por Obama, es una pregunta sin respuesta”, advierte Andrew Kohut, presidente del Centro de investigaciones Pew. “Yo sospecho que no mucha, pero quizá alguna. Y esa ‘quizá alguna’ puede ser decisiva en una elección muy cerrada.”

En 1982, las encuestas de salida pusieron a Bradley con tantas posibilidades de ganar, que los titulares de los periódicos lo dieron como victorioso. Empero, perdió por poco margen.

Ahí surgió lo que parecía una pauta: numerosas encuestas encontraron más apoyo del que realmente había para Harold Washington, en la contienda por la alcaldía de Chicago en 1982, por Davis N. Dinkins, por la de Nueva York en 1989, y por L. Douglas Wilder en la contienda por la gubernatura de Virginia en 1989.

¿La gente tenía tanto miedo de parecer intolerante que le mintió a los encuestadores, pensando que es más aceptable socialmente apoyar a un candidato negro?

Los encuestadores y los politólogos se han cuestionado ese supuesto desde hace mucho tiempo, pues no piensan que la gente tenga un incentivo para engañar, a menos que se le pregunte explícitamente: “¿Apoya usted al candidato blanco o al negro?”

La cuestión de si la raza afecta a las encuestas, claro, es diferente de la cuestión de cómo afecta al voto. Muchos expertos señalan que este año la raza no desempeña un papel muy grande en ninguno de esos sentidos, pues la economía ha resultado el tema dominante, y a Obama no se le identifica básicamente con su raza.

Efecto Bradley, pero a la inversa

Washington. Adam Berinsky, politólogo del MIT que ha escrito sobre los electores “que no saben”, señala que, si bien las encuestas exageraron el apoyo de Dinkins en 1989, sí acertaron en 1993, cuando se enfrentó al mismo contendiente, Rudolph Giuliani.

Asegura que en 1989, la gente que temía ser considerada racista dijo “no sé”. Para 1993 pudieron encontrar cosas que objetar en el historial como alcalde de Dinkins y se sintieron con más libertad de expresar su oposición sin miedo de parecer racistas.

Kohut realizó un estudio en 1997, observando la diferencia entre la gente que rápidamente acepta ser encuestada y quienes aceptan solo después de una o más llamadas.

Era mucho más probable que los participantes reticentes tuvieran actitudes negativas hacia los negros: 15% dijo que tenían una actitud “muy favorable” hacia ellos, a diferencia del 24% de quienes respondieron de inmediato. “Las personas que tienen suspicacias por las encuestas son también más intolerantes”, explicó Kohut.

Scott Keeter, director de investigación de sondeos del Pew, dijo que a los encuestadores les cuesta trabajo llegarle a los electores con menor grado de estudios. Los blancos con pocos estudios son la clase a la que Obama le cuesta trabajo ganarse. Por el contrario, la gente joven tiene más tendencia a responder encuestas y tiende a estar en favor de Obama.

Hay muchos factores que intervienen en esto: Michael Traugott, profesor de la Universidad de Michigan que estudia encuestas, sostiene que el efecto Bradley estuvo mal llamado desde el principio.

El problema con las encuestas en la contienda de 1982 no fue que no hayan captado el racismo latente, sino que no hayan dado cuenta de las abstenciones, lo que a fin de cuentas le valió la elección al republicano blanco George Deukmejian.

Fueran cuales sean las causas, la brecha Bradley parece estar desapareciendo.

En un estudio reciente, Daniel J. Hopkins, graduado de posdoctorado en Harvard, consideró 133 elecciones, de 1989 a 2006, y descubrió que los negros que aspiraban a un cargo de elección antes de 1996 sufrieron de un efecto Bradley medio de 3%.

Sin embargo, los negros que contendieron después de 1996 lograron tres puntos porcentuales más de lo que preveían las encuestas. Hopkins sostiene que el cambio en las leyes de asistencia de 1996 y la reducción del índice de delincuencia urbana quitó de la mesa algunas cuestiones que agravaban la animosidad racial.

En la votación de 2006, el efecto Bradley estuvo ausente en gran medida (y en algunos casos, los encuestadores vieron el efecto inverso). En Tennessee, el congresista negro Harold Ford Jr. perdió por seis puntos. Peter Brodnitz, su encuestador, dijo que el equipo de campaña había buscado el efecto Bradley y seleccionaba cuidadosamente sus encuestas para que estas estudiaran a las personas con más posibilidades de votar.

Más noticias

ElHeraldo.hn »  Mundo
1 de 4 en Mundo   SIGUIENTE » 

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 



Los seguidores de Barack Obama son en gran parte jóvenes blancos con gran formación académica, superando así la barrera racial.
Los seguidores de Barack Obama son en gran parte jóvenes blancos con gran formación académica, superando así la barrera racial.

NOTICIAS RELACIONADAS

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

TODOS LOS TITULOS DE ESTA SECCION

» 
» 
» 
» 

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012