Estados Unidos
El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, se hizo eco de una tradición presidencial al llevar ayer una corona de flores al monumento que recuerda a los Veteranos de Guerra, a más de dos meses antes de asumir el mando del país.
Obama llevó flores al monumento de bronce en el Soldier Field de Chicago junto a Tammy Duckworth, una minusválida de la guerra de Irak que se desempeña como director del departamento de Asuntos de Veteranos en Illinois.
El senador inclinó su cabeza brevemente, saludó y se retiró. Solo una docena de personas se encontraba en el lugar.
“Nuestros veteranos forman parte de una inquebrantada cadena de héroes que han defendido al pueblo americano y los valores americanos” a través de la historia del país, señaló el presidente electo en una declaración.
“En este Día de los Veteranos, consagrémonos a mantener una promesa sagrada con todos aquellos que hayan portado el uniforme de Estados Unidos: que Estados Unidos le servirá a usted tanto como usted le ha servido a su país”, continuó.
“Como su próximo comandante en jefe (de las Fuerzas Armadas), prometo trabajar cada día para cumplir con esta promesa sagrada con todos aquellos que han servido” al país.
El presidente Bush
El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo durante su última celebración del Día de los Veteranos de Guerra que añorará ser el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, tras dejar su presidencia el 20 de enero.
“Ya saben, a menudo me preguntan qué es lo que más voy a añorar de la presidencia. Y mi primera reacción es decir: ‘no a los atascos de tráfico en Nueva York’”, bromeó a bordo del “USS Intrepid”, retirado del servicio en el puerto de Nueva York.
“La verdad del asunto es que añoraré ser el comandante en jefe de este fabuloso grupo de hombres y mujeres que visten el uniforme militar de Estados Unidos”, dijo Bush, quien deja la presidencia el 20 de enero.