Haití
Una escuela se derrumbó ayer en el centro de la capital haitiana, lo que, según la Policía, provocó al menos siete heridos, cinco días después del colapso de otra que causó al menos 93 muertos.
Los niños que acuden al lugar -de entre 5 a 12 años- se encontraban en el recreo en el momento del siniestro, dijo la Policía.
El derrumbe de la escuela, llamada Gracia Divina y que acoge a un centenar de pequeños, dejó un saldo de siete heridos, uno de ellos de gravedad, que fueron llevados al hospital, añadió.
Un periodista de la AFP constató la destrucción del lugar: el techo de hormigón caído y escombros desparramados en el suelo. Las autoridades investigan las causas de este nuevo derrumbe.
La noche del martes cayeron fuertes lluvias sobre la capital del país -el más pobre de América- ya golpeado recientemente por una serie letal de huracanes.
“Es un problema de urbanismo en general”, dijo a la AFP el ministro de Educación, Joel Desrosiers Jean-Pierre, quien llegó al lugar y no hizo más comentarios.
“El Parlamento debe tratar el asunto de urgencia y tomar medidas estrictas, severas e inmediatas para impedir que este tipo de catástrofe vuelva a suceder”, declaró el diputado Frantz Robert Mondé.
El legislador deploró la falta de control en las construcciones en Haití.
“Si usted quiere tener una idea de Haití, no tiene más que mirar alrededor de la residencia del jefe de Estado donde se erige una villa miseria”, señaló Mondé.
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El anuncio de este nuevo derrumbe provocó el pánico en otras escuelas y varios padres acudieron aterrados a buscar sus niños.
En una de ellas, dos niños resultaron heridos al intentar salir del establecimiento escolar, en medio de una muchedumbre enardecida, informó la Cruz Roja.
Un responsable del Secretariado de Seguridad Pública anunció el cierre provisorio de los establecimientos que no cumplan con las normas mínimas de seguridad.