Estados Unidos
Los líderes del G-20 acordaron ayer iniciar un plan para estrechar la vigilancia sobre los mercados financieros y coordinar mejor sus políticas económicas para evitar una nueva crisis, relanzar el crecimiento y reformar el sistema financiero.
"Estamos resueltos a aumentar nuestra cooperación y trabajar juntos para restaurar el crecimiento global y lograr reformas necesarias en los sistemas financieros mundiales", indicó el comunicado final de los dirigentes de las potencias industrializadas y emergentes del G-20, reunidos el viernes y ayer en Washington.
Enumeró así una serie de "acciones inmediatas": adoptar todas las medidas "adicionales para estabilizar el sistema financiero", "reconocer la importancia del apoyo que puede aportar la política monetaria", pero según la situación de cada país, y "usar medidas presupuestarias para estimular la demanda interna" manteniendo el objetivo de un equilibrio fiscal.
El comunicado comprometió a los líderes -cuyos países representan el 85% de la economía mundial- a aplicar medidas fiscales para estimular las economías nacionales y planteó seis áreas en las que hay que actuar antes del 31 de marzo de 2009. Esas áreas son: la reforma de los aspectos de la regulación que exacerban la crisis, las normas de contabilidad, la transparencia de los mercados derivados, entre otras más.