Nicaragua
La crisis que vive Nicaragua profundizó ayer después de que el tribunal electoral proclamó a los alcaldes ganadores de los cuestionados comicios municipales del 9 de noviembre, en los que la oposición denuncia un fraude.
El resultado final publicado por el CSE da al opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha) 58 alcaldías, lo que supone una pérdida de 21 gobiernos con respecto a los comicios de 2004, mientras que el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda) pasa de 87 a 105 alcaldías.
La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN, derecha) contará con 4 sillas edilicias. El FSLN celebró la misma noche del jueves su triunfo en los comicios, con una manifestación multitudinaria que estalló de júbilo tras escuchar el informe del CSE.
En la mirilla
El presidente Daniel Ortega, quien alcanzó el poder por primera vez en 1979 cuando la guerrilla sandinista derrocó a la dictadura dinástica de los Somoza, enfrenta críticas internacionales por las denuncias que hubo fraude en las recientes elecciones municipales, lo que sumió a Nicaragua en la polarización política y la violencia callejera.
Ortega, quien cumplió 63 años, dos días después de los cuestionados comicios municipales del 9 de noviembre, es el líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cuyos seguidores -armados de garrotes y morteros artesanales- han copado las rotondas de Managua para impedir que la oposición salga a protestar para denunciar el supuesto fraude.
El presidente no solo enfrenta las dudas del mundo por la transparencia de los comicios, ganados oficialmente por el FSLN (obtuvo 105 de 146 municipios), sino también las críticas de una oposición mayoritaria en el Congreso y de varios ex compañeros de armas de los tiempos de la lucha contra Anastasio Somoza.
La ONU, OEA, la Unión Europea y Estados Unidos, además de otros cooperantes de Nicaragua, han criticado la falta de transparencia de los comicios y podrían reducir -o cortar- su ayuda al país más pobre de América Central.