Nicaragua
La dividida oposición nicaragüense busca reunir votos en el Congreso que le permitan sumar la mayoría necesaria para anular las cuestionadas elecciones municipales, en las que se proclamó vencedor el partido sandinista del presidente Daniel Ortega.
No obstante, el presidente del Congreso, el sandinista René Núñez, suspendió ayer la reunión del directorio, prevista para el martes, en la que se iba a incluir este punto en la agenda.
“Quiero dejar claramente establecido que la Asamblea Nacional no tiene facultades para conocer, mucho menos decidir en materia electoral”, dijo Núñez a la prensa.
La oposición necesitaría 47 de los 92 escaños del Parlamento para iniciar el proceso de anulación de los comicios municipales, en los que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se proclamó vencedor en 105 de los 146 municipios en juego.
Pero aunque cuenta con mayoría en el Parlamento, se halla muy dividida, tanto que, incluso algunas fracciones están aliadas con el FSLN de Daniel Ortega.
“Teóricamente es posible que una ley secundaria pudiera echar para atrás un dictamen del tribunal electoral”, dijo a la AFP el ex canciller y analista Emilio Álvarez.
No obstante, Álvarez considera que la maniobra es “inconstitucional”, pues el Consejo Supremo Electoral es un poder independiente y, por tanto sus resoluciones deben ser respetadas.