India
El ejército indio lanzó el jueves una ofensiva en Bombay para liberar a los rehenes retenidos por los islamistas armados que la vÃspera atacaron hoteles de lujo y otros puntos de la capital económica de India causando al menos 125 muertos.
En referencia a los autores de los atentados en Bombay, el primer ministro indio, Manmohan Singh, declaró que llegaron "de fuera del paÃs".
Poco después, el responsable de las operaciones en Bombay, el general R.K. Hooda, afirmó que los asaltantes procedÃan "quizá de Faridkot, en Pakistán", el paÃs vecino y eterno rival al que Nueva Delhi acusa a menudo de apoyar a los islamistas que atentan en suelo indio.
Inmediatamente, el ministro de Defensa paquistanà negó toda implicación en los sucesos de Bombay.
"No dejamos lugar a dudas: Pakistán no está implicado", dijo Ahmed Mujtar en una entrevista telefónica con la AFP.
Por su parte en Bombay, los comandos del ejército y de la policÃa seguÃan con sus avances, el jueves por la noche, en los hoteles Oberoi/Trident y Taj Mahal, para liberar a los rehenes aún en poder de los hombres armados que asaltaron el miércoles ambos establecimientos.
Durante toda la jornada se oyeron disparos y explosiones en los alrededores de ambos hoteles.
Pese a que se declaró un incendio, la policÃa logró sacar del Oberoi a 40 de las 200 personas retenidas en ese hotel, entre ellas quince miembros de tripulación de la compañÃa aérea Air France y otros extranjeros.
Una espesa columna de humo y grandes llamas salÃan por una ventana de una de las habitaciones del establecimiento, según un periodista de la AFP.
Según testigos, los asaltantes retuvieron en su mayorÃa a ciudadanos británicos y estadounidenses. La embajada israelà en Nueva Delhi señaló que entre los rehenes hay entre diez y 20 israelÃes.
En cuanto a la situación en el Taj Mahal, la policÃa anunció el jueves por la tarde que no habÃa rehenes en ese hotel. Asimismo, responsables oficiales señalaron que los comandos mataron a todos los islamistas atrincherados en el establecimiento.
En cambio, los islamistas aún retenÃan a un rabino y a su familia en el centro judÃo de Nariman House que atacaron previamente.
Bombay sufrió el miércoles unos atentados perpetrados por hombres armados con fusiles de asalto y granadas que atacaron los citados dos hoteles y otros ocho lugares, entre ellos la estación ferroviaria central y un hospital.
Esos atentados fueron reivindicados por un grupo islamista que se presentó como los Mujaidines del Decán, por el nombre de la meseta que cubre gran parte del centro y del sur de India.
Al menos 125 personas murieron y cerca de otras 300 resultaron heridas en los ataques y en los tiroteos que siguieron, según el último balance ofrecido el jueves por la policÃa.
Una decena de extranjeros figuran entre los muertos, entre ellos un japonés, un australiano, un británico, un italiano y un alemán.
Uno de los islamistas atrincherados en el Oberoi declaró por teléfono a la televisión india que su grupo pide el fin de las "persecuciones" contra los musulmanes de India y la liberación de los militantes islamistas detenidos.
India sufre desde hace tres años cerca de un atentado por trimestre, si bien este ritmo se aceleró desde noviembre de 2007.
Los atentados de Bombay han sido el tercer ataque reivindicado por islamistas desde septiembre. El 13 de ese mes, un primer ataque causó 24 muertos en Nueva Delhi y, el 30 de octubre, otro ataque en el estado de Assam (noreste) dejó 80 muertos.
Nueva Delhi acusa a menudo a los grupos islamistas basados en Pakistán de ser los responsables de esos ataques en su territorio. Las autoridades indias también acusan a Bangladesh, otro paÃs musulmán vecino de India.
India y Pakistán, que son dos potencias nucleares y rivales desde su fundación, en 1947, iniciaron en 2004 un difÃcil proceso de paz.
Ambos paÃses se disputan, entre otras cosas, la soberanÃa en la región himalaya de Cachemira.