Estados Unidos
El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, fue nombrado ayer próximo secretario de Comercio por el presidente electo estadounidense Barack Obama, con lo que se convirtió así en el primer integrante hispano del futuro gabinete.
Richardson, de 61 años, un veterano del Partido Demócrata, fue secretario de Energía durante la presidencia de Bill Clinton (1993-2001), embajador ante la ONU y un hábil negociador ante regímenes enemigos para obtener la liberación de prisioneros estadounidenses.
Es el único gobernador de origen hispano.
Substituirá en el cargo a otro hispano, Carlos Gutiérrez, y deberá afrontar como máxima prioridad la crisis del sector automotor, cuyos directivos piden con urgencia una ayuda financiera para salir del atolladero.
“Bill aporta estatura internacional y una profunda comprensión de la economía mundial actual. Comprende que los éxitos comerciales actuales en Detroit o Columbus a menudo dependen de si se pueden vender productos en lugares como Santiago o Shanghai”, dijo Obama al presentar ante la prensa a Richardson.
“Llegó el momento no solamente de afrontar nuestras amenazas económicas directas, sino también de empezar a sentar las bases para la prosperidad económica de largo plazo”, añadió.
Gratitud a latinos
“A nuestra comunidad latina, gracias por su apoyo y su confianza, por sus votos a nuestro candidato y ahora presidente electo. (...) Esta elección ha demostrado nuestra fuerza y nuestra unidad”, dijo Richardson en español durante la rueda de prensa.
“A los millones de habitantes de América Latina y el Caribe: hay que fortalecer nuestros nexos y recordar la importancia de un hemisferio unido”, añadió.
El cargo para Richardson refuerza de nuevo el perfil veterano y “clintoniano” del gobierno Obama, y es un premio a los casi siete millones de votos hispanos que consiguió en las elecciones.
Richardson, hijo de mexicana y estadounidense, criado en México y perfecto bilingüe inglés-español, fue también aspirante a la candidatura demócrata para la presidencia del país, antes de dar su apoyo a Obama en marzo.