Nicaragua
Tres buques de guerra rusos llegaron al Caribe de Nicaragua en el marco de una operación humanitaria de cuatro días que no fue autorizada por el Congreso, y que la oposición considera una violación a la soberanía nacional.
Las naves, encabezadas por el crucero nuclear lanza misiles Almirante Chabaneko, atracaron frente a las costas de El Bluff, principal puerto de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), 400 km al este de la capital, confirmó a la prensa, el embajador ruso en Nicaragua, Igor Kondrashev.
"No queremos violar las leyes de Nicaragua y solo venimos en una misión amistosa y humanitaria", explicó el diplomático a periodistas de la zona.
El Almirante Chabanenko integraba la flota de guerra rusa que participó en las maniobras conjuntas con la marina venezolana que acabaron a fines de noviembre y luego visitó una antigua base naval estadounidense en Panamá.
El presidente Daniel Ortega visitó la principal ciudad del Atlántico sur, Bluefields, para dar la bienvenida oficial y reunirse con las autoridades de la tripulación rusa, informó el portavoz del ejército, teniente coronel, Romeo Álvarez.
Los militares rusos fueron recibidos por su embajador en Managua y autoridades de la naval del ejército nicaragüense.
Las embarcaciones, al mando del vicealmirante Vladimir Korolev y con 650 efectivos de la Marina de Guerra de la Federación Rusa, fondearon a unas 13 millas frente al puerto de El Bluff, donde permanecerán hasta el lunes.
La llegada de los buques, que traen computadoras, generadores eléctricos, medicinas y otras donaciones, forma parte del acercamiento existente entre Rusia y el gobierno izquierdista de Ortega, quien retornó al poder hace dos años tras dirigir en los 80 una revolución de corte socialista que recibió un fuerte apoyo de Kremlin.