Reino Unido
Con la intención de preservar la imagen de la monarquía, la reina Isabel II de Inglaterra ha invitado a su familia a seguir su ejemplo y mostrar contención y frugalidad durante la crisis económica.
La reina de 82 años ha avisado a sus nietos, el príncipe Guillermo, de 26, y Harry, de 24 -tercero y cuarto respectivamente en la línea sucesoria al trono- que cualquier signo de ostentación resultaría inapropiado en los tiempos que corren, según la prensa.
Los británicos no están de humor para ver a los jóvenes de la familia real divirtiéndose en las discotecas exclusivas de Londres mientras el reino anda sumido en la recesión, el coste de la vida aumenta y se pierden empleos.
“Sea cual sea el ánimo de la nación”, la reina “trata de alinearse con ese ánimo”, explicó Nicholas Davies, autor de varios libros sobre la monarquía británica.
La reina tiene una fortuna personal de 320 millones de libras (475 millones de dólares), según la lista de ricos del dominical The Sunday Times, pero no es una despilfarradora.
“No es un personaje ostentoso y nunca lo ha sido”, dijo Davies.
“No es alguien que se lo haya consentido todo a sus hijos, porque no cree en mimarlos. Espera que todos sigan su ejemplo estas navidades”.