El Salvador
La Unión Europea (UE) desplegó ayer 22 observadores electorales, de un total de 80 que participarán en los comicios que se realizarán en enero y marzo, con el fin de verificar las elecciones que tendrán como principales protagonistas a la derecha gobernante y la otrora guerrilla izquierdista.
Coordinada por un miembro del Parlamento Europeo, el español Luis Yáñez-Barnuevo, la misión inició su trabajo territorial tanto en la capital como en los restantes 13 departamentos del país, donde establecerá sedes permanentes para monitorear el proceso electoral.
Procedentes de 14 países de la UE, los primeros 22 miembros de la misión, con chalecos azules, viajaron a sus respectivas subsedes en vehículos todo terreno con la característica bandera azul con estrellas del bloque.
Conforme se acerquen los comicios, la misión aumentará sus miembros hasta un total de 80, que contarán con el apoyo logístico de unos 70 salvadoreños.
Yáñez-Barnuevo indicó que la misión “analizará” el marco legal, administrativo y jurídico del proceso.
También observará el ambiente político durante la campaña y hará un seguimiento del manejo informativo de los medios de comunicación y del escrutinio provisional y definitivo.
En un informe preliminar después de la primera votación -de diputados y concejos municipales- del 18 de enero, la misión declarará si la jornada se ajustó a los estándares internacionales en materia electoral.
El informe final será emitido dos meses después de la elección presidencial, que está prevista para el 15 de marzo y que podría tener una segunda vuelta el 19 de abril si ninguno de los candidatos obtiene mayoría absoluta.
Simulacros
En cuanto al segundo simulacro de transmisión de resultados que realizó el domingo el Tribunal Supremo Electoral, el jefe adjunto de la misión, José De Gabriel indicó que todavía se puede apreciar “un nivel de recepción de actas bajo”, aunque reconoció que hubo una mejora respecto al primer simulacro, una semana antes.
Sobre la “guerra sucia” impulsada por los partidos para desacreditar a sus rivales, Yáñez-Barnuevo comentó que han detectado que en la campaña hay una cierta tendencia a “la tensión” y a la “polarización política”, que estaría siendo impulsada por los dos partidos mayoritarios.
“He observado al llegar que había una excesiva utilización que tiene un sesgo claramente electoral de supuestos grupos armados desfilando en algunas zonas del país, yo creo que ese tipo de cosas hay que investigarlas, si fueran auténticos grupos armados sería algo peligroso, pero he tenido la sensación -lo digo a título personal- que es más un instrumento de utilización electoral”, señaló el jefe de misión.