Guatemala
El blanco perfecto para las pandillas guatemaltecas en el 2008, ha sido los choferes y ayudantes de autobuses ya que al menos 161 han sido asesinados por negarse a pagar “un impuesto” a las violentas pandillas que operan en este país ante la incapacidad de las autoridades por garantizar su seguridad.
El hecho más reciente se registró, cuando un conductor y su ayudante, padre e hijo, fueron acribillados por pandilleros que abordaron la unidad del transporte que cubre la ruta de la periferia oeste al centro histórico de esta nación.
El alto índice de crímenes de choferes ha conmocionado a diferentes sectores del país, que demandan al presidente Álvaro Colom garantizar la seguridad de los servidores del transporte debido a que podrían llegar a paralizar labores.
“Realmente hay impotencia ante esta ola delincuencial y crimen organizado, ya lo hemos manifestado desde hace cinco años de que esto iba a llegar a extremos incalculables y nunca antes vistos en Guatemala”, afirmó a periodistas Edgar Guerra, de la Asociación de Usuarios de Transporte Urbano y Extraurbano.
“Estamos viendo que de seguir la situación como va se espera una inminente paralización completa del servicio de transporte público urbano, porque ya hemos visto que han paralizado diferentes rutas que han tenido asesinatos de pilotos o ayudantes y realmente es preocupante”, agregó. Precisó que con el crimen del martes se incrementó a 131 el número de choferes asesinados en lo que va del año.
“En este caso se ve la poca efectividad de los operativos y acciones de la Policía Nacional Civil. Sabemos que no cuentan con los recursos ideales, pero hemos hecho propuestas como sociedad civil las cuales solo algunas, pero muy pocas se han puesto en práctica”, lamentó.
El procurador de Derechos Humanos, Sergio Morales, criticó la ola de violencia y la poca capacidad del gobierno para combatirla, al comentar que un estudio de esa entidad determinó que las muertes violentas subieron en un año de 485 a 615 casos al mes.