Nicaragua
El gobierno de Nicaragua suspendió el subsidio en combustibles que desde mayo entregaba a los transportistas de autobuses públicos y taxistas de la capital, para destinar esos recursos a programas de lucha contra la pobreza, informaron hoy fuentes gremiales.
La medida entró en vigor el 1 de enero sin previo aviso, respaldada en la caída en los precios internacionales de petróleo desde que el gobierno de Daniel Ortega estableció la ayuda, indicó al diario La Prensa el dirigente de la Coordinadora Nacional de Transporte, Andrés Lara.
La disposición elimina el subsidio de 1,30 dólares por galón de combustible (3,8 litros) para el transporte público y taxistas capitalinos para ayudarlos en sus operaciones y mantener bajas las tarifas al público.
Debido a la ayuda estatal, el pasaje del transporte público urbano se mantuvo el año pasado en 0,12 centavos dólar, lo que benefició a casi un millón de usuarios.
Las cooperativas de transporte expresaron su molestias por la suspensión, pues sostienen que el costo de los insumos para operar son elevados.
"Puede que el combustible haya bajado, pero el resto de nuestros insumos aumentó y eso tiene que revisarse ahora, tenemos que adecuarnos con las tarifas", declaró el dirigente del Movimiento Nacional de Taxistas, Alan Vargas.
Ortega advirtió la noche del jueves que el año 2009 "estará lleno de grandes retos", desafíos y problemas económicos debido al impacto que tendrá la crisis financiera internacional y que el país debía prepararse para resolverlos con recursos propios.