Estados Unidos
Para los profesionales extranjeros que trabajan legalmente en Estados Unidos, la creciente tasa de desempleo es especialmente atemorizante.
Los trabajadores llegados de otros paÃses están luchando por conseguir visas temporales y buscan consejo de los abogados de inmigración sobre cuánto tiempo pueden quedarse legalmente en el paÃs mientras consiguen otro empleo.
Incluso algunos extranjeros que viven en Estados Unidos con visas o permisos laborales y que ya tienen un trabajo están cambiando de patrón, por temor de que un trabajo inestable durante una recesión se traduzca al final en un boleto a casa sin regreso o que signifique el fin de sus oportunidades de conseguir un permiso de residente, conocido como "Green Card" o tarjeta verde.
Un número indeterminado de trabajadores extranjeros ya han caÃdo vÃctimas de la recesión, que en noviembre elevó la tasa de desempleo nacional a 6,7%, una marca máxima en 15 años. Los economistas esperan que el desempleo continúe subiendo durante 2009 y que pueda llegar a superar el 8%.
Los residentes extranjeros con visas válidas que les permiten trabajar legalmente en Estados Unidos pueden calificar para recibir ayuda federal por desempleo si reúnen los requisitos del estado en el que presenten su solicitud, según el Departamento del Trabajo.
Casi medio millón de profesionistas extranjeros trabajan en Estados Unidos con visas especiales, conocidas como H-1B, o han solicitado permisos de trabajo con el apoyo de sus patrones, informó Stuart Anderson, director ejecutivo de la Fundación Nacional para la PolÃtica Estadounidense, un grupo de investigación con sede en Arlington, Virginia.
Muchos viajaron a Estados Unidos para terminar estudios de posgrado y desde entonces han vivido y trabajado aquà durante varios años.
Quienes han perdido sus empleos durante la contracción económica pueden regresar a sus paÃses nativos o mudarse a naciones que tienen reglas de inmigración más indulgentes. Eso podrÃa llevar a otros paÃses la innovación en tecnologÃa que necesitan tanto durante los años próximos, agregó Anderson.
"Lo que se puede encontrar es que habrá personas que podrÃan ser los futuros empresarios en Estados Unidos que terminen empezando sus compañÃas en otros paÃses", agregó.
Las compañÃas están obligadas a notificar a la oficina de inmigración estadounidense cuando el poseedor de una visa de trabajo deja de trabajar con ellos, pero el gobierno no rastrea cuántos profesionales experimentados dejan sus trabajos debido a los despidos, afirmó Bill Wright, un vocero de la agencia.
Hay muchas razones por las que un trabajador extranjero podrÃa dejar una empresa en tiempos económicos buenos o malos, por ejemplo, cuando se cambian a un trabajo mejor, agregó.
Los abogados de inmigración dicen que han recibido un número creciente de llamadas de profesionistas extranjeros que han sido despedidos _ muchos en el sector de servicios financieros mientras los bancos de inversión reducen sus nóminas para mantenerse a flote.
Un retrato más claro del impacto de la recesión entre los trabajadores legales extranjeros podrÃa surgir en abril, cuando las compañÃas piden visas para aquellos trabajadores que esperan contratar en 2009.
La demanda de visas tiende a reflejar el avance y la caÃda de la economÃa estadounidense, algo que tiene a muchos abogados previendo que las compañÃas, necesitadas de efectivo, pedirán menos visas en el segundo trimestre.
"Creo que están cuidando cada centavo y éste es un costo de corto plazo que pueden querer evitar", afirmó Tim Barker, socio en el despacho de abogados Fragomen en Los Angeles.