Sri Lanka
Un hospital de Sri Lanka fue bombardeado por grupos de el ejército improvisado dentro de una zona declarada por el gobierno “segura” para civiles, matando al menos a 20 pacientes e hiriendo a varias docenas, denunció un portal de acceso en la Internet vinculado a los rebeldes.
El Ejército negó haber bombardeado el hospital, pero un funcionario de salud pública del área confirmó que el hospital había sido bombardeado de manera reiterada.
TamilNet dijo que al menos 46 civiles han muerto desde el martes en bombardeos del gobierno.
A raíz de la escalada en la ofensiva del gobierno contra los Tigres del Tamil, grupos de asistencia internacional han mostrado su preocupación por la seguridad de cientos de miles de civiles que viven en un bolsón de territorio controlado por los rebeldes.
Grupos de defensa de los derechos humanos han acusado a los rebeldes de obligar a los civiles a permanecer en el área para servir como escudos humanos.
A fin de lograr que los civiles se vayan, el gobierno dejó caer panfletos en la región, anunciando el establecimiento de una “zona de seguridad” en el borde del territorio controlado por los rebeldes.
El Ejército dijo que los civiles podrán ser transferidos a través de la línea del frente.
Pero, una hora después que fueron lanzados los panfletos, dos proyectiles de artillería se estrellaron contra un hospital improvisado erigido en una escuela en Vallipunam, una aldea dentro de la “zona de seguridad”, dijo Kandasamy Tharmakulasingham, un funcionario de salud pública.
El hospital fue nuevamente atacado de manera tan devastadora que funcionarios de salud tenían dificultades para contar los cadáveres, dijo.
Añadió que al menos 20 pacientes parecían haber muerto y 104 habrían sido heridos.
TamilNet culpó al Ejército por el ataque. Dijo que 24 civiles habían muerto, además de otros 22 muertos en los dos días anteriores.