Pakistán
Hombres armados secuestraron a un importante funcionario estadounidense de las Naciones Unidas y mataron a su conductor hoy lunes en una audaz operación en Pakistán.
John Solecki, director de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en la ciudad de Quetta (sudoeste), fue secuestrado por individuos armados cuando se dirigÃa a trabajar a la capital de la provincia de Baluchistán, fronteriza con Irán y Afganistán.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió el lunes la "inmediata liberación" del alto funcionario de nacionalidad estadounidense, indicó la portavoz Marie Okabe a los periodistas.
Quetta, de casi un millón de habitantes, es considerada como posible refugio de los lÃderes talibanes que escaparon de Afganistán después de que una invasión dirigida por Estados Unidos a fines de 2001 derrocara su régimen.
Unos desconocidos tendieron una emboscada al vehÃculo de Solecki, que llevaba la insignia de las Naciones Unidas, y abrieron fuego, hiriendo al conductor que murió a causa de sus heridas, según responsables de la ONU y la policÃa.
"Se trata de un ciudadano norteamericano y su nombre es John Solecki. Es el director de la suboficina de la ACNUR-Quetta", declaró a la AFP un oficial de la policÃa local, Jalid Masud.
"Abrieron fuego. Su chofer fue herido y falleció cuando lo trasladaban al hospital. Los hombres armados lo llevaron (a Solecki) a un lugar desconocido", agregó esta fuente.
Un fotógrafo de la AFP vio un todoterreno blanco con el distintivo celeste de la ACNUR junto a una pared de ladrillos. En el suelo, al lado de la puerta del conductor, se veÃa una mancha de sangre.
La provincia de Baluchistán tiene grandes recursos energéticos, pero sufre los efectos de la guerrilla, la violencia sectaria y los ataques achacados a los extremistas islamistas, lo que dificulta atribuir la responsabilidad de este secuestro.
Cientos de personas murieron en la violencia insurgente en esta provincia desde 2004, cuando los rebeldes comenzaron a pedir autonomÃa polÃtica y una parte mayor de las riquezas provenientes de los recursos naturales de Baluchistán.
La ONU condenó enérgicamente este secuestro y el asesinato del chofer, Syed Hashim, manifestando su "gran indignación y consternación", y subrayando que estaba "tomando todas las medidas posibles para obtener" la liberación de Solecki.
"Condenamos enérgicamente este ataque contra empleados humanitarios en Pakistán que han hecho todo lo posible para cumplir con su misión humanitaria", dijo la ONU desde Islamabad.
El ministro de Relaciones Exteriores paquistanÃ, Shah Mehmud Qureshi, denunció este ataque, afirmando que se trataba de un "acto terrorista lamentable y cobarde".
"El gobierno de Pakistán está tomando todas las medidas necesarias para rescatar a Solecki en forma rápida y segura", añadió.